Los motores de combustión modernos son cada vez más respetuosos con el medio ambiente. Para ello, es primordial una utilización más eficiente del combustible. Continental ha puesto en marcha un nuevo laboratorio en su planta de Ratisbona con el objetivo de estudiar el modo en el que las propiedades de diversos combustibles afectan a los componentes y funciones del motor.

"Ahora cobra importancia el combustible como parámetro para desarrollar motores con emisiones mínimas. Para mantener nuestro liderazgo tecnológico es crucial conocer, de forma precisa, la calidad de los combustibles", afirma Wolfgang Breuer, jefe de la unidad de Sistemas de Motor, división Powertrain, en la inauguración del nuevo laboratorio de Continental. "El motor de combustión interna seguirá siendo el sistema de propulsión predominante durante muchos años más, lo que hace que sea aún más importante trabajar para aumentar la eficiencia del motor en todas las áreas utilizando tecnologías de última generación".
En este laboratorio analizan gasóleo, gasolina, biocombustibles, aceites minerales y aditivos para definir las diferencias de las especificaciones o impurezas. "Investiga los efectos recíprocos entre los combustibles y los materiales y componentes en los motores de combustión. En términos generales, nos permitirá ampliar nuestros conocimientos de combustible y encontrar soluciones a los problemas más rápido que nunca ", asegura Detlev Schöppe, jefe de Ingeniería de la unidad de Sistemas de Motor. Continental ha invertido medio millón de euros en esta nueva planta, que estará también a disposición de otras unidades de negocio.