No más problemas en busca de una plaza de aparcamiento o intentando aparcar en uno muy estrecho: Continental, proveedor internacional del automóvil, ha demostrado con un prototipo cómo el aparcamiento automatizado es posible basándose sólo en las cámaras Surround View, que permiten una visión periférica de 360 grados.

"Las cámaras de este tipo serán cada vez más frecuentes en los vehículos, como parte del equipo de serie u opcional. Es lógico pensar que debemos utilizarlas para tantas funciones como sea posible", remarca Wolfgang Fey, Director del Segmento Surround View de la Unidad de Negocio de Sistemas de Asistencia al Conductor Avanzada, una Unidad de la División Chasis y Seguridad de Continental.

 

Continental ya mostró el correcto funcionamiento de un asistente para marcha atrás en un evento celebrado en mayo en el Centro de Tecnología de Allianz (AZT) en Ismaning, Alemania. Este sistema utiliza la cámara trasera de un sistema Surround View para evitar colisiones al dar marcha atrás.

A juicio de Alfred Eckert, Director del Departamento de Ingeniería Avanzada de la División Chasis y Seguridad de Continental, las cámaras de ojo de pez del sistema Surround View son ideales para el estacionamiento automatizado porque capturan todo el entorno del vehículo.

Su gran apertura visual permite incluso ver en espacios de estacionamiento en ángulo. Las cámaras también detectan las líneas blancas de demarcación de las plazas de aparcamiento, algo que los sensores ultrasónicos tradicionales no pueden hacer, agrega a continuación.

Gracias al prototipo de demostración con sistema de aparcamiento automatizado del departamento de Ingeniería Avanzada, la compañía ha ampliado el rango de aplicaciones de la tecnología con la que cuenta la cámara utilizada para el Surround View.

El vehículo de demostración dispone de cuatro cámaras de ojo de pez instaladas en la parte delantera del vehículo, en la trasera y una en la parte inferior de cada retrovisor exterior. Cada cámara tiene un ángulo de apertura de más de 180°, por lo que las cuatro cámaras cubren todo el entorno del vehículo en una vista de 360° integral.

Esta visión integral se muestra al conductor en una pantalla táctil en el interior del coche, junto con las posibles plazas de aparcamiento vacantes que son lo suficientemente anchas.

El conductor debe tocar la imagen de una de las plazas de aparcamiento disponibles en pantalla para activar el comando automático de estacionamiento. No hay distinción si el espacio de aparcamiento es en paralelo o en batería.

Basando su actuación en el plano del entorno creado por la interpretación de las imágenes del sistema de asistencia al conductor, el vehículo se hace cargo al completo de la operación de aparcamiento, incluyendo el control de acelerador, dirección, cambio de marchas, parada y el bloqueo del freno de estacionamiento cuando llega a su posición final.