El futuro tecnológico de los coches es todavía bastante incierto, pero sí sabemos que la idea es ofrecer controles fundamentados en los gestos, como sucede en los dispositivos móviles, asevera un artículo publicado en La Voz de Galicia y que les adjuntamos íntegro.

Continental lanza ahora una solución que pone la zona de detección de gestos en el volante en lugar de la consola central.

Es en este punto donde podemos ver la nueva generación del BMW Serie 7, que debutó el año pasado con un componente de Delphi y que es capaz de leer movimientos de la mano por medio de sensores integrados en el módulo del techo.

Continental considera que su solución es una mejora porque los gestos del conductor pueden ser interpretados sin que este se vea obligado a levantar la mano del volante, lo que minimiza las distracciones y aumenta la seguridad.

El nuevo sistema puede detectar cuatro gestos diferentes: primero el ajuste de la navegación, el uso de algunas aplicaciones, contestar llamadas y controlar el ordenador de a bordo.

“Estos gestos son intuitivos para el conductor y están muy estrechamente basados en los métodos operativos familiares de los smartphones y otros dispositivos inteligentes”, recalca Ralf Lenninger, jefe de la sección de desarrollo del sistema en la división central de Continental.