La nueva marca Toyota Connected tendrá la misión de gestionar y recolectar, en colaboración de Microsoft, los datos que generen los vehículos Toyota. Los datos recogidos y repartidos incluyen estadísticas del motor, del mapeado y grabaciones del comportamiento del conductor.

Las primeras aplicaciones de este sistema, que podría estar disponible a finales de año, serán la actualización de sus sistemas o instalar parches de seguridad en remoto. En este sentido, la finalidad es desarrollar nuevos interfaces capaces de predecir las intenciones del conductor.

“Las preferencias de los consumidores están siendo determinadas por su tecnología”, indica Zach Hicks, máximo responsable de Toyota Connected, para quien la experiencia que tienen con sus dispositivos móviles es lo que quieren en sus vehículos.

Toyota no ha precisado qué tipo de datos tiene previsto recoger o cómo lo hará, pero lo que es casi seguro es que sus modelos tendrán que incorporar más conectividad y sistemas informáticos que permitirán un control de software más comprensivo.