Es en el mes de agosto cuando el tráfico registra un aumento en el número de desplazamientos de largo recorrido, un incremento de la intensidad de circulación los fines de semana y días festivos en todas las carreteras que unen los grandes núcleos urbanos con las principales zonas turísticas de costa-playa y zonas de segunda residencia, así como una mayor presencia de vehículos de matrícula extranjera por todas las calzadas de la geografía nacional.

Para prevenir accidentes o evitar situaciones de riesgo, el equipo técnico de TÜV Rheinland recomienda poner en práctica ciertos consejos básicos y así poder disfrutar al máximo de unas merecidas vacaciones.

  1. Documentación en regla. Es lo primero que se debe comprobar antes de planificar cualquier viaje; por ejemplo, disponer de la ITV y el seguro obligatorio en vigor y que no se haya caducado el carnet de conducir.
  2. Equipar correctamente el coche. El conductor debe llevar en su maletero al menos un chaleco reflectante y dos triángulos homologados de señalización de peligro en caso de avería. Aunque no es obligatorio, también es recomendable incluir, por si acaso, una linterna, un extintor o un botiquín de primeros auxilios.
  3. Comprobar el aire acondicionado. Aparte de comodidad, el aire acondicionado es un elemento importante en la seguridad porque disminuye la fatiga del conductor. Antes de ponerse en camino se aconseja revisar que funciona bien.
  4. Puesta a punto. El coche o la moto tienen que estar en óptimas condiciones de mantenimiento. Es básico echarle un vistazo al nivel de líquidos (frenos, aceite, refrigerante,...), que no haya ninguna luz fundida y que los cinturones de seguridad funcionan correctamente.
  5. Chequear los neumáticos. Al ser el único elemento de contacto entre el vehículo y la carretera, es fundamental comprobar la presión de las ruedas, la banda de rodadura y revisar el estado del neumático de repuesto para evitar una desagradable sorpresa si hay que hacer uso del mismo.
  6. Planificar la ruta. Para evitar cualquier imprevisto, lo mejor es hacerse una idea de cuál es el camino que se va a tomar. Conocer de antemano dónde están las áreas de descanso o la ubicación de las gasolineras es parte de esa planificación.
  7. Comprobar las condiciones meteorológicas. Normalmente en agosto luce el sol, si bien hay lluvias veraniegas que pueden dificultar la circulación. Es importante informarse, además, si se esperan episodios como olas de calor dado que pueden afectar al conductor y sus acompañantes.
  8. Mirar el estado de las carreteras. Las nuevas tecnologías (apps o páginas web) y la radio informan en tiempo real de la situación del tráfico, lo que ayudará a evitar tramos donde haya retenciones.
  9. Respetar las normas de seguridad. Aunque parezca evidente, nunca está de más recordar normas tan básicas como respetar los límites de velocidad, la distancia mínima de seguridad o mantener la atención en la carretera.
  10. Evitar distracciones. El 35% de los accidentes en España se produce por una desatención del conductor. Durante la conducción, quien esté al volante tiene que estar plenamente concentrado y olvidarse de mirar móvil o fumar. Para otras tareas, como configurar el GPS o buscar nada en la guantera, debe ayudar el resto de los pasajeros, a no ser que se viaje solo. En ese caso, estacionar el vehículo es la opción adecuada.
  11. Descansar cada dos horas. Aunque se quiera llegar cuanto antes al destino, la falta de descanso puede jugar una mala pasada. Por eso, se recomienda realizar un mínimo de una pausa de diez minutos cada dos horas para no verse afectado por la fatiga.
  12. Es importante refrescarse. Tener una buena hidratación hace la ruta más soportable, sobre todo en esta época del año. También es recomendable llevar ropa y calzado cómodo.