Marte es considerado por muchos científicos y expertos como un planeta que pudo albergar vida y un lugar en el que, un día, si la tierra se nos quedase “pequeña”, podríamos llegar a habitar. Aunque ningún ser humano ha viajado hasta el Planeta Rojo, sí se han enviado vehículos no tripulados encargados de fotografiar y analizar la superficie de Marte para entender mejor su orografía y su atmósfera.

Sin embargo, estos vehículos tripulados presentan un gran problema, y es que pueden quedarse atascados con facilidad en las irregularidades del terreno. Para evitar este tipo de contratiempos, la NASA y Goodyear están fabricando un neumático que sustituirá a los compuestos de aire que se han usado hasta ahora, informan desde el Blog Ruta 401 de Loctite.

Se trata de unos neumáticos de metal compuestos de una aleación de titanio y níquel que les otorgan unas cualidades óptimas para el tipo de terreno por el que deben circular. Son altamente resistentes, aguantan temperaturas muy elevadas, y poseen un alto grado de deformación y resiliencia (capacidad para volver a su estado normal tras deformarse).

Son neumáticos completamente huecos, no necesitan aire y, por tanto, no se deshinchan, ni sufren pinchazos. Además, la NASA ha realizado pruebas en diversos vehículos todoterreno y estos neumáticos de titanio-níquel han demostrado poseer un agarre similar a cualquier neumático convencional. Se espera introducirlo en los próximos vehículos que se envíen a Marte.