El próximo miércoles 31 de julio y jueves 1 de agosto dará comienzo la segunda operación salida de vacaciones de este verano. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), se prevén en agosto un total de 47 millones de desplazamientos de largo recorrido, lo que supone, a su vez, un incremento del 1,57% respecto al mismo periodo del año anterior.

Como es habitual, la DGT ha puesto en marcha un dispositivo especial de seguridad coincidiendo con esta fechas para regular y controlar el tráfico, especialmente en las salidas de grandes ciudades.

Para estar preparados de cara a la operación salida, Midas, junto con la piloto de Kawasaki Ana Carrasco, aconsejan revisar y mantener en buen estado el triángulo de seguridad del vehículo como una de las claves principales para evitar accidentes en la carretera durante este periodo:

  • Estado de los Neumáticos. Antes de iniciar el viaje, es fundamental comprobar la presión de los neumáticos y el estado general de los mismos: las ruedas no pueden tener deformaciones, golpes o desgaste irregular, y la profundidad del dibujo de la banda de rodadura no debe ser nunca inferior a 1,6 milímetros. Además, realizar un ajuste de la alineación y demás elementos de suspensión es importante para mejorar su rodaje sobre el asfalto.

Como recuerdan desde Midas, es importante que los neumáticos estén correctamente equilibrados antes de salir a la carretera, con el objetivo de evitar vibraciones que se pueden notar al conducir a diferentes velocidades, por ejemplo, en el salpicadero del vehículo. El equilibrado de ruedas es un proceso mecánico esencial para asegurar la seguridad al volante y mantener las prestaciones de los neumáticos.

  • Sistema de frenado. Se compone, entre otros elementos, de pastillas de freno, discos de frenos y líquido de frenos. Es importante realizar un correcto mantenimiento de todos, ya que el sistema de frenado se ve afectado cuando alguno de ellos está dañado. Además, el fallo no se produce de manera repentina, si no que se va produciendo con el desgaste de estos ocasionado por la conducción.

El buen mantenimiento de los frenos evitará el daño de otras piezas y disminuirá el riesgo de accidentes, por lo que los expertos de Midas recomiendan revisar las pastillas y discos de freno cada seis meses o 20.000 kilómetros, y el líquido de frenos cada dos años, de forma especial antes de un viaje largo.

  • Amortiguadores en buen estado. El mantenimiento periódico del estado de la amortiguación es esencial para asegurar que el coche esté en las mejores condiciones, especialmente para trayectos de larga duración. En ocasiones, se desconoce si la suspensión está dañada o no, de forma que su desgaste es progresivo y, por tanto, las posibilidades de que el coche tenga daños se incrementan.

Se deben revisar los amortiguadores cada 20.000 kilómetros, aunque dependerá mucho del tipo de conducción que se realice y de la edad del vehículo. El tipo de vía que se atraviese con mayor frecuencia y horas de la conducción, diaria o esporádica, son factores que pueden alertar del estado de los amortiguadores.