La 24 Horas de Le Mans es una de las pocas carreras en todo el mundo donde también la comida tiene un papel importante en el curso de la competición. Se corre durante 24 horas seguidas y, por lo tanto, todos los protagonistas -pilotos, mecánicos, periodistas, público y hasta los ingenieros de Brembo-, tarde o temprano se sientan a la mesa para comer en el transcurso de la competición. Brembo está presente en Le Mans con muchos ingenieros de pista para proporcionar asistencia técnica a 58 coches, con frenos Brembo, que participarán en la 85ª edición de la carrera.

Aproximadamente el 96,7% de los coches participantes monta, por lo menos, un componente de frenos Brembo. Asociando la comida y la 24 Horas de Le Mans, y las sugerencias de sus ingenieros, Brembo ha preparado nueve ejemplos eno-gastronómicos para comprender mejor la célebre carrera francesa.

1. Los discos de los LMP1 tienen un diámetro máximo de 37 cm. Poco más que el diámetro de una pizza. Ahora bien, una pizza se come en una media hora, mientras que los discos Brembo de carbono duran 24 horas.

2. Los discos de los LMP1 tienen casi 500 orificios de ventilación. También los quesos suizos Emmental y Appenzell tienen agujeros. Ahora bien, los orificios de los discos son pequeñísimos y todos iguales, gracias a un proceso de producción con pocos iguales, mientras que los agujeros de los quesos suizos tienen tamaño y forma casuales.

3. Los discos de los LMP1 empiezan a funcionar bien solo si alcanzan los 350 grados de temperatura. Es decir, la misma temperatura que aseguran los hornos profesionales. Ahora bien, para evitar que se queme, la comida se tiene que sacar del horno en menos de una hora, mientras que los discos de carbono Brembo mantienen su plena funcionalidad durante 24 horas a temperaturas que alcanzan los 800 grados.

4. Cada pinza de los LMP1 pesa 1,7 kg. Casi como un pollo asado con patatas para cinco personas. Ahora bien, el pollo no les gusta a vegetarianos y veganos, mientras que todos están de acuerdo sobre la pinza Brembo, ya que ningún material utilizado ha sido maltratado durante el proceso de producción.

5. Los discos de los LMP1 tienen un espesor de 32 mm. Más o menos igual que un bistec a la florentina (T-Bone). Ahora bien, del bistec a la florentina queda solo el hueso, mientras que, también al cabo de 24 horas de uso en carrera, los discos de freno Brembo se mantienen casi intactos. Durante toda la duración de LeMans se gastan solo 3-4 mm.

6. Cada pinza Brembo utilizada por los LMP1 es larga una veintena de centímetros. Prácticamente como una tajada de sandía. Ahora bien, la sandía se come bien fría, mientras que las pinzas Brembo actúan bien también si el asfalto alcanza los 50 grados de temperatura.

7. Un coche GTE Pro disipa frenando aproximadamente 1,05 kwh por vuelta. La energía necesaria para cocer en el horno 32 raciones de lasañas. Ahora bien, las lasañas aportan muchas calorías al organismo, mientras que los frenos Brembo son muy eficaces cuando se trata de eliminar el calor al frenar.

8. El fluido de frenos Brembo alcanza una presión que ronda los 80 bar. Es decir, más que 13 veces la presión dentro de una botella de champán. Ahora bien, el champán es el premio para el podio conquistado, mientras que el fluido de frenos es indispensable durante todas las 24 Horas para conseguir ganar.

9. Cada pastilla delantera de los LMP1 mide 60 cm2. Más o menos como un waffle. Ahora bien, un waffle se saborea mejor con nata y mermelada, mientras que la pastilla de frenos Brembo es excelente también sin guarniciones.