Los cambios climatológicos propios de la primavera pueden afectar al correcto funcionamiento del vehículo, con lo cual, una revisión y mantenimiento preventivo en esta época se hace más que necesario para circular con las condiciones óptimas de seguridad. Por eso, la red Confortauto Hankook Masters recuerda a todos los conductores la importancia de acudir a un taller profesional para llevar a cabo la puesta a punto del vehículo y evitar cualquier problema relacionado a las particularidades de esta nueva estación.

  1. Neumáticos. En primavera llueve con más frecuencia, por lo que es habitual encontrarse con el asfalto mojado cuando se circula. La revisión de los neumáticos es primordial en esta época para evitar efectos como el aquaplaning y garantizar un perfecto agarre a la carretera. Además, el aumento de la temperatura provoca que los neumáticos se deterioren más en primavera puesto que el calor del asfalto provoca un mayor desgaste en las gomas, lo que puede hacer que pierdan su eficacia. Por eso, es importante revisra con frecuencia la presión, dibujo y estado general de los neumáticos.
  2. Limpiaparabrisas y escobillas. La primavera es propicia en tormentas, por lo que mantener en buen estado las escobillas y los limpiaparabrisas es primordial. Además, en esta época la carretera suele ganar en suciedad, aceites y combustibles, por lo que cuando llueve, es habitual que los vehículos proyecten una estela de agua sucia que puede poner en apuros al conductor si no cuenta con un sistema de evacuación en buenas condiciones. Se debe comprobar que las escobillas no están deterioradas y limpien las lunas de manera uniforme. Es también importante revisar el nivel del líquido limpiaparabrisas y rellenarlo con agua destilada, ya que el agua del grifo tiene mucha cal y puede llegar a obstruir los inyectores.
  3. Filtro antipolen. Con la primavera prolifera la floración y con ella la aparición de las alergias. Desde el punto de vista del ocupante del vehículo, sustituir o limpiar el filtro del habitáculo o antipolen es una operación importantísima, puesto que estas partículas en suspensión de polvo, polen, etc. se van acumulando a lo largo del tiempo en el filtro antipolen o filtro del habitáculo. De ahí la importancia de su sustitución aunque no seamos alérgicos, ya que no sólo evita que entre polvo u otras partículas al interior del coche, sino que ayuda a mantener limpios los conductos del aire acondicionado y evitar así la proliferación de ácaros y bacterias.
  4. Frenos. Para que el sistema de frenos funcione siempre de forma adecuada, es necesario mantener los discos y las pastillas en perfectas condiciones. Se recomienda controlar los frenos cada 15.000-20.000 kilómetros. No obstante, si el conductor nota que el pedal de freno está más duro de lo normal, que el coche tarda más tiempo en frenar o si se ha encendido el piloto de la luz de freno, hay bastantes posibilidades de que las pastillas o discos de freno necesiten una sustitución inmediata. También es necesario comprobar el nivel del líquido de frenos, ya que no debe ser ni superior ni inferior a los parámetros establecidos por el fabricante.
  5. Batería. Es uno de esos elementos que sufre especialmente con el frío extremo del invierno, por lo que es importante revisar su carga y estado general con el comienzo de la primavera. Además, si la batería tiene entre tres y cinco años y el motor del coche cada vez tarda en arrancar, es probable que necesite ser reemplazada. Si está en este promedio de edad, es recomendable cambiarla antes de encontrarse una mañana con que el coche no arranca o lo hace con mucha dificultad. Al menor síntoma, mejor sustituirla.
  6. Luces. El alumbrado del coche es una de las partes más importantes para la seguridad. Ver y ser visto es fundamental en la carretera para evitar accidente, por ello hay que verificar que todos los faros se encienden (posición, cruce, carretera, freno, marcha atrás, intermitentes y antinieblas) y regular su altura. El hecho de llevar bien regladas las luces de cruce y carretera es fundamental para no deslumbrar a otros usuarios de la vía y para ver bien la carretera. Llevar el alumbrado en mal estado puede afectar a la manera de conducir e incrementa la fatiga. Lo óptimo es revisar y cambiar las luces cada 50.000 kilómetros o dos años. Además, siempre es recomendable cambiar las luces por parejas, aunque una de ellas todavía funcione. Así se evitará que la intensidad del alumbrado quede descompensada.
  7. Sistema de climatización. No sirve de nada poner un filtro antipolen nuevo si las canalizaciones del sistema climatización del coche están sucios. La humedad del invierno hace que se adhiera bastante suciedad en los conductos, convirtiéndose en el hogar ideal de microorganismo, hongos y bacterias que quedan atrapados entre el evaporador y el ventilador. Y esto no solo genera malos olores afectando al olfato, también puede impactar en la salud. Para que esto no suceda, el climatizador debe ser limpiado y desinfectado regularmente, y tener un mantenimiento a cargo de un profesional. Otro motivo importante para tener siempre a punto el climatizador es la fuga de gas refrigerante que daña el medio ambiente.
  8. Limpieza interna y externa. Otra de las claves para para ver bien y ser vistos correctamente en la carretera es que el coche esté limpio, es decir, que no lleve una capa de suciedad encima que dificulte su reconocimiento y que, además, pueda oxidar, rayar o estropear la chapa y/o ventanillas. Se debe prestar especial atención a los cristales, faros y retrovisores. Esta limpieza en primavera tiene que reforzarse por las acumulaciones de polen y polvo, pero también debe reforzarse en el interior del automóvil. Hablamos de una época en la que los alérgicos son más sensibles que nunca y, por tanto, hay que hacer lo posible para dejar el vehículo desinfectado para evitar estornudos que puedan distraernos en la conducción. Los vehículos pueden ser fuente de contagios, por lo que se deberá extremar las medidas de limpieza también en el interior del habitáculo, desinfectando con frecuencia todas las superficies que se tocan regularmente: volante, freno de mano, manijas de puertas, cinturón de seguridad, asientos, control de equipo de sonido, calefacción etc.