Iveco lleva más de dos décadas apostando por soluciones de futuro para encontrar alternativas a combustibles como el diésel. Actualmente, el fabricante cuenta con una amplia gama, desde vehículos industriales ligeros, hasta medios y pesados, en versión gas natural y eléctricos e híbridos en el segmento de transporte de pasajeros. En 2019, en joint venture con Nikola, Iveco reforzó este compromiso para la descarbonización del transporte por carretera, con el desarrollo de vehículos eléctricos y de pila de hidrógeno.

La marca, que tiene como objetivo alcanzar las reducciones definidas para 2030 y 2050, ha participado en el evento digital “Post-Covid Energy Transition: Same goals, different policies”, organizado por Iese Business School, con la participación de la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Gobierno de España, eresa Ribera, y la presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, Cani Fernández.

Por su parte, Pablo Cebrián, vicepresidente de Ingeniería de Iveco, fue uno de los ponentes de la mesa redonda “Tecnologías y vectores renovables alternativas (I): El hidrógeno y la industria”, quien destacó la visión de futuro de la compañía con respecto a esta alternativa. “El hidrógeno es una buena forma de viabilizar la reducción de emisiones para el transporte pesado. El objetivo de cero emisiones para 2050, se traduce para la industria del transporte pesado en una reducción de emisiones de un 15% en 2025 contra la base de 2019 y de un 30% en el 2030. Un 15% que no parece tanto, pero que para una industria que lleva 15 años embarcada en disminuir las emisiones locales sin penalizar el consumo, no es viable sin la aportación de vehículos de cero emisiones, eléctricos y de pila de hidrógeno”.

Respecto a los retos de esta energía sostenible, el vicepresidente declaró que “hemos tardado 100 años en llevar el vehículo diésel al punto en el que está hoy, y tenemos que conseguir llevar el vehículo de hidrógeno a una situación de costes de operación equivalente para el cliente en 2030. Un camión consume 30.000 ó 40.000 euros al año de combustible, es impensable un coste equivalente con 8 kg de hidrógeno consumidos por cada 100 km al precio del hidrógeno verde de hoy”.

Asimismo, Cebrián destacó la necesidad de que todos los actores de la industria colaboren para conseguir dichos objetivos y alcanzar un transporte de cero emisiones. “Tenemos que incentivar este tipo de tecnologías. Para ello es fundamental el desarrollo de conocimiento, la inversión en I+D y la creación de infraestructura. Es esencial atreverse a poner proyectos en marcha y promover la creación de conocimiento en toda la cadena de valor; por ejemplo, Iveco participa desde 2019, junto con FPT Industrial y otros socios, en el proyecto H2Haul, una prueba piloto con 16 camiones de pila de combustible de hidrógeno que harán más de un millón de kilómetros, empezando los test en carretera en el 2022, probando diferentes aplicaciones en diferentes países”.

Desde que hace más de 25 años comenzara a desarrollar la tecnología de gas natural para el transporte de mercancías, Iveco redujo en 2020 las emisiones CO2 en los procesos logísticos de sus Plantas de Madrid y Valladolid, y comercializó más de 35.000 vehículos industriales pesados propulsados por GNL.