Con motivo de la celebración del Salón del Automóvil de Ginebra, la Asociación de Fabricantes de Automóviles Europea (ACEA) reacciona a los recientes debates sobre posibles aranceles a la importación de automóviles de la Unión Europea a Estados Unidos (EE.UU), poniendo en contexto las relaciones comerciales entre ambas regiones.

“Los miembros de ACEA son empresas globales y el comercio internacional es un pilar importante de la competitividad de la industria europea del automóvil; de hecho, los fabricantes de automóviles de Estados Unidos y la Unión Europea se han integrado desde hace décadas”, ha declarado el secretario general de ACEA, Erik Jonnaert. Por lo tanto, la patronal apoya un comercio que sea libre y justo, y el respeto a las normas del comercio internacional en que se basan estos principios.

El comercio relacionado con la automoción entre la UE y EE.UU representa actualmente alrededor del 10% del total del comercio entre las dos regiones. Actualmente, EE.UU es el tercer mayor exportador de coches a la UE en términos de valor, lo que representa una participación de 15,4% de las importaciones de la UE en 2017. El país norteamericano es el principal destino de las exportaciones de automóviles de la UE, tanto en términos de unidades (con un 20,4% de participación de las exportaciones de la UE en 2017) y del valor (29,3% de cuota).

En palabras de Jonnaert, “es importante tener en cuenta que los fabricantes europeos no sólo importan vehículos de Estados Unidos, sino que tienen una huella importante de fabricación en el país, proporcionando empleo local significativo y la generación de ingresos fiscales. De hecho, algunos fabricantes europeos tienen sus mayores plantas no en la UE, sino en EE.UU”.

Durante las discusiones sobre un posible acuerdo de libre comercio entre Europa y Estados Unidos, el llamado TTIP, los fabricantes de ambos lados del Atlántico estuvieron de acuerdo en que la eliminación de los aranceles y de las barreras no arancelarias mediante una convergencia normativa permitiría al sector del automóvil para bajar los costos y mejorar la eficiencia, manteniendo al mismo tiempo las normas ambientales y de seguridad.