La combinación entre los mercados de la Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) representan una población de 780 millones de personas, a la que la industria europea del automóvil podrá ahora introducir su contenido tecnológico, beneficiándose de una integración de las cadenas de valor globales, con la liberalización gradual de las tarifas y el desmantelamiento de las barreras arancelarias, que hasta ahora han mantenido cerrado el mercado del Mercosur.

Tras más de veinte años de negociaciones intermitentes, se cerraba, el pasado 28 de junio, las negociaciones entre la Unión Europea y Mercosur que, para la patronal europea de proveedores de automoción Clepa, concluyeron en “un acuerdo histórico”.

Los siguientes pasos del acuerdo incluyen una revisión legal del texto acordado para llegar a la versión final del Acuerdo de Asociación y todos sus aspectos comerciales. La Comisión Europea lo traducirá a todos los idiomas oficiales de la UE y presentará el Acuerdo de Asociación a los Estados miembros de la UE y al Parlamento Europeo para su aprobación.

Las exportaciones de la UE a los cuatro países de Mercosur totalizaron 45.000 millones de euros en 2018, e incluyen, entre otros, maquinaria (28,6%) y equipos de transporte (13,3% de las exportaciones totales).

El acuerdo de región a región entre la UE y Mercosur eliminará, según Clepa, la mayoría de los aranceles sobre las exportaciones de la UE a Mercosur, lo que hará que las empresas europeas sean más competitivas al ahorrarles 4.000 millones de euros en impuestos al año. En lo que respecta a los sectores industriales de la UE, esto ayudará a impulsar las exportaciones de productos de la UE que hasta ahora se enfrentan a aranceles altos y, en ocasiones, prohibitivos, y eliminará progresivamente los aranceles sobre componentes de automóviles (impuestos del 14-18%) y vehículos (impuestos del 35%).

Clepa enumera las principales características del acuerdo:

  • Los componentes de automoción se liberalizarán completamente a partir de los 15 años de la entrada en vigor del TLC. Los primeros siete años serán un periodo de gracia para las tarifas de Mercosur y, a partir del año ocho, se aplicarán tasas de derechos significativas.
  • El acuerdo contiene un anexo para automoción que obligará a Mercosur a reconocer la equivalencia de los Reglamentos UE / ONU y allanar el camino para la adopción de estándares técnicos internacionales y de la UE.
  • Las dos partes simplificarán sus trámites aduaneros.
  • El desarrollo sostenible constituye un compromiso importante, implementando el Acuerdo Climático de París.
  • Se activará un mecanismo de salvaguardia bilateral en caso de un aumento de las importaciones que amenace o cause una amenaza de daño.
  • Un capítulo sólido de derechos de propiedad intelectual que cubre la aplicación y protección de derechos de autor, patentes, marcas comerciales y secretos comerciales, que alinea a Mercosur con los tratados internacionales de propiedad intelectual.
  • Adopción de más reglas de origen al estilo de la UE para el sector del automóvil con aproximadamente un 55% de contenido local.