Una nutrida representación de los recambistas madrileños se dio cita para celebrar estas fiestas. La "copa de Navidad" de Amarauto, como cada año, fue una reunión de amigos que se reencuentran contando anécdotas y recuerdos comunes al tiempo que hablan del día a día de sus negocios. Por supuesto, el tema estrella fue el inminente cambio en la presidencia de Ancera. Algo que concita buenas expectativas.

Al acto asistieron, junto a los miembros de la dirección de Amarauto, Benito Tesier, presidente de la Comisión de Recambios de Sernauto y Juan José Rodríguez, presidente de Cira, la asociación de los recambistas catalanes. Ambos se dirigieron a los asistentes. Rodríguez para agradecer la invitación en un año que ha sido difícil para el sector. El presidente de Cira quiso dejar claro su mensaje de colaboración y disponibilidad para el nuevo presidente de Ancera.

Por su parte, Benito Tesier, tras subrayar la trayectoria como empresarios e impulsores del asociacionismo de ambos presidentes, destacó la importancia de que haya asociaciones fuertes. “La excelente relación entre fabricantes de componentes y distribuidores es básica para la posventa del automóvil; la labor de esos fabricantes no sería posible sin el trabajo de la distribución”, comentó. Terminó sus palabras con el recuerdo al saliente presidente de Amarauto, Miguel Ángel Cuerno, que ha desarrollado "una labor necesaria durante muchos años" y al que estima "a pesar de las discrepancias institucionales" que han podido tener.

Cerró el acto Ricardo Segura, presidente de Amarauto, quien anunció la firma de un convenio de colaboración con Cáritas para formar como aprendices a jóvenes provenientes de familias con problemas. El presidente de Amarauto animó a los asistentes a afrontar los cambios que, de la mano de la tecnología y el desarrollo del sector, están llegando. "Tendremos que adaptarnos, aunque alguno se pueda -o nos podamos- quedar en el camino". Finalmente, Ricardo Segura comprometió su labor al frente de Amarauto por "un par de años" más.