La Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove) felicita al nuevo Gobierno y confía en que “afrontará con decisión, realismo y urgencia la transformación de la movilidad que la sociedad española está demandando. Una movilidad que pasa por una descarbonización progresiva, pero ordenada para evitar que las ventas de automóviles, indispensables para abordar esa descarbonización, se recuperen”.

En este sentido, la entidad se congratula de que “la Movilidad con mayúsculas” se haya incluido en un ministerio propio, el de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Igualmente, felicita al presidente de Gobierno por mantener a Reyes Maroto al frente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. “Maroto ha tenido una visión muy realista de cómo el sector debe afrontar la transición hacia este nueva Movilidad que, de hecho, supone un cambio revolucionario para el sector de la automoción en su conjunto, tanto en la vertiente industrial como en la comercial, cuyos intereses defiende Ancove”, indican desde la asociación.

Sin embargo, Ancove entiende que el nuevo Ejecutivo debe evitar los desacuerdos internos que se produjeron en el seno del anterior Gobierno de Pedro Sánchez que afectaron “de forma dramática” al sector del automóvil, especialmente al comercio. Según la asociación, las matriculaciones de los turismos descendieron el año pasado un 4,8%, un 12% en el canal de particulares, y en el caso de los vehículos de ocasión las ventas cayeron un 0,6%, en contraste con un crecimiento del 6,6% en 2018.

“Es imprescindible retomar la confianza de los consumidores temerosos del futuro de los vehículos de combustión en los próximos diez o quince años, lo que ha retraído las ventas en el último año”, declara Elías Iglesia, presidente de Ancove, para quien “la necesidad de achatarrar los vehículos más contaminantes, los que pasan de 10-15 años, es imperiosa, y eso sólo se consigue facilitando que sus propietarios, por lo general de un poder adquisitivo modesto, puedan acceder a coches de segunda mano más modernos pero más baratos que las unidades nuevas.

Por otro lado, en Ancove abogan por una coordinación de la Administración. “El propio Gobierno, en lo tocante al automóvil, debe mantener un mensaje coherente por parte de todos los ministros”, continúa Iglesias, para quien también “es preciso establecer una norma común sobre movilidad para todos los ámbitos de la Administración, tanto en las autonomías como en los municipios”.

Por este motivo, la asociación solicita al Gobierno un plan de achatarramiento integral que incluya medidas diversas, “con una base realista que huya de posiciones apriorísticas, y que ofrezca una continuidad de varios años”. Un plan que no se puede limitar a las ayudas a la compra de vehículos nuevos eléctricos, algo que en opinión de Ancove “es necesario pero no suficiente, si de verdad se pretende retirar de la circulación las unidades más viejas”.