La Asociación de Empresarios de Talleres Reparadores de Vehículos de Las Palmas (Atare) ha denunciado que el 40% de los talleres de Lanzarote y Fuerteventura son "ilegales", mientras que en Gran Canaria se encuentran en esa misma situación el 25%. Esta asociación, que forma parte de la Federación de Empresarios del Metal de Las Palmas, sostiene que la actividad de los talleres clandestinos genera anualmente una pérdida de ingresos para las arcas públicas de 16,7 millones de euros.

En un comunicado, Atare señala que en los últimos dos años ha presentado 300 denuncias contra talleres ilegales ante el Gobierno de Canarias, la Inspección de Trabajo y la Guardia Civil. Detalla también que en Lanzarote se han presentado 134 denuncias contra talleres clandestinos y en Fuerteventura, 98.
La asociación culpa a la economía sumergida del cierre de empresas y del despido de trabajadores en el sector, que se está produciendo por primera vez en muchos años, asegura. Asimismo, la asociación informa de que ha llevado a cabo una campaña contra la clandestinidad, diferenciado y denunciando las prácticas que realizan los talleres ilegales en materia de consumo, medio ambiente, industria, seguridad vial y laboral frente a los talleres legales.