Los colectivos canarios, unidos y comprometidos a difundir la normativa sobre vehículos al final de su vida útil en las islas, han establecido como irregular la recogida de automóviles ya despiezados.

Ése es el acuerdo alcanzado en el encuentro que mantuvieron en la sede de la patronal Femete representantes de Ascardte (Asociación de Centros Autorizados de Recepción y Descontaminación de Santa Cruz de Tenerife) y AERS (Asociación de Empresas Recuperadoras de Siderometalurgia).

Acordaron que, debido al incumplimiento del artículo 4 del Real Decreto 1383/2002 por parte de algunos propietarios de los vehículos al final de su vida útil, a partir del 15 de noviembre no se recogerán aquellos que no cumplan con esa normativa.

Por lo tanto, aconsejan que se informen de la reglamentación que determina la manera y forma para obtener la baja de la Dirección General de Tráfico y el certificado de destrucción de Medio Ambiente.

En concreto, el artículo establece lo siguiente:

- 1. Todos los vehículos deberán descontaminarse al final de su vida útil, antes de ser sometidos a cualquier otro tratamiento. A tal efecto, el titular de un vehículo que vaya a desprenderse del mismo queda obligado a entregarlo a un centro autorizado de tratamiento.

- 2. La entrega del vehículo podrá realizarse directamente en el centro a que se refiere el apartado anterior o a través de una instalación de recepción. En cualquier caso, la entrega no supondrá coste alguno para su titular cuando el vehículo carezca de valor de mercado o éste sea negativo, siempre que contenga al menos la carrocería y el grupo motopropulsor, y no incluya otros elementos no pertenecientes al mismo ni se le haya realizado ningún tipo de operación previa de desmontaje de piezas o componentes.

- 3. Los ayuntamientos entregarán los vehículos abandonados a un centro de tratamiento para su descontaminación, sin perjuicio del cumplimiento de la normativa sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial.