En un reciente boletín de esta web nos referíamos al debate sobre los boxes de alquiler, sobre sus defensores y detractores y sobre los peligros que pueden suponer las autoreparaciones. La controversia no se ha hecho esperar y la noticia se ha convertido en una de las más leídas -y comentadas- de nuestra web. Recogemos aquí algunos de los comentarios de la misma y la postura de las dos patronales del sector, Cetraa y Conepa, sobre este particular.

Así, los responsables del buscador de talleres Altaller.es señalan que, simplemente, "vemos una oportunidad para generar nuevas líneas de negocio o lo que es lo mismo, una nueva vía de ingresos para taller. Para el taller legalmente establecido y que paga sus impuestos. Y ese, pensamos, debería ser el debate: ¿cómo los talleres pueden aprovechar el alquiler de boxes como una nueva oportunidad de negocio?".
Por su parte, desde Cetraa apuntan que la idea de los boxes "puede ser buena y bien intencionada, y aunque no sabemos cómo será el futuro, lo cierto es que a día de hoy los boxes, mal usados, pueden llegar a representar un peligro para los usuarios de las carreteras. En Cetraa somos los primeros interesados y animamos a que los talleres españoles innoven y se adapten a las circunstancias, pero habría que encontrar una fórmula que garantizara las reparaciones realizadas en los boxes, ya que una mala reparación puede tener repercusiones desastrosas".
De hecho, desde Cetraa se ha apuntado en otras ocasiones el problema de que el propietario del vehículo "cambie piezas como amortiguadores, neumáticos o pastillas de freno, que son elementos directamente relacionados con la seguridad". La Confederación, además, alerta de que en las cercanías de muchos de estos boxes "hay trabajadores que se ofrecen para realizar operaciones relacionadas con los vehículos. La cualificación de dichos trabajadores no puede comprobarse pero lo que el cliente debe saber es que es seguro que no disponen de los medios adecuados para poder arreglar o hacer el mantenimiento de un coche con toda la seguridad y las garantías que ofrece un taller profesional. Además representa un claro caso de competencia desleal hacia el sector de reparación al cobrarse en negro (y por lo tanto no emitir factura), no pagar impuestos y no acatar normativas de seguridad y medioambientales. La falta de transparencia y de control al hacer uso de los boxes va más allá al no haber tampoco un seguimiento de las piezas que se montan".
Asimismo, esta redacción se ha puesto en contacto con los responsables de la Federación Española de Empresarios Profesionales de Automoción, Conepa, que confiesan "poder hacer poco desde un punto de vista legal sobre las autorreparaciones, sean en boxes o en lugares privados".
Sí les preocupan los problemas para la seguridad vial derivados de malas praxis, de la falta de conocimientos y experiencia o de la utilización de piezas inadecuadas. "Pero insistimos que la responsabilidad de ese control no nos corresponde a los talleres, sino a las administraciones públicas competentes".
"La preocupación de Conepa por los boxes procede de lo que consideramos un vacío legal generalizado en España, al menos en las Comunidades Autónomas en las que opera la federación", a excepción de Cataluña, en la que los servicios de Industria estiman a todos los boxes como talleres de reparación. Esto no es así en el resto del territorio nacional, se lamenta Conepa, donde los meros arrendatarios de superficie y utillaje no deben cumplir con la normativa obligatoria de los talleres, causando, por tanto, un agravio comparativo importante y una competencia desleal para los talleres legales y cumplidores.
Del mismo modo, la federación muestra también su inquietud por la bolsa de economía sumergida que se está produciendo en los boxes, como se corroboró en el reportaje emitido por La Sexta ("Los boxes de alquiler y la economía sumergida en la Sexta") con varios testimonios. 
Conepa ha llamado la atención de las Administraciones sobre esta situación. El criterio del Ministerio de Industria y el de la práctica totalidad de las Comunidades Autónomas es el siguiente: "los boxes tienen consideración de taller siempre que en ellos haya profesionales que puedan ayudar a los usuarios en un momento determinado a realizar operaciones técnicas o que en el mismo local se simultaneen las actividades de prestación de servicios con las de arrendamiento de superficie".
Por el contrario, no tienen tal consideración los establecimientos públicos que sólo alquilan espacio y útiles. "Y repetimos, nos parece un agravio comparativo que no hayan de cumplir con la exhaustiva reglamentación que tenemos los talleres. ¿Qué pasa con los residuos? ¿Quién controla los riesgos laborales?", se cuestionan.
"Confiamos en que toda la polémica mediática que se ha despertado sirva para reforzar nuestro planteamiento de que existe la necesidad de normalizar la actividad ante el Ministerio de Industria y ante los organismos competentes de las comunidades autonómicas", concluyen.