Agentes de la Guardia Civil del municipio madrileño de Navalcarnero, en colaboración con los de Valmojado (Toledo), en el marco de la 'Operación Verderón', acabaron con la actividad delictiva de un grupo especializado en robo de vehículos, cuya área de actuación era la zona suroeste de la Comunidad de Madrid y el este de la provincia de Toledo.

Las investigaciones se iniciaron al detectarse, por parte de los agentes de Navalcarnero, un incremento de denuncias por el robo de vehículos de la marca Seat, y especialmente los modelos León e Ibiza, realizando un estudio pormenorizado de toda ellas, localizando robos en Navalcarnero, Sevilla la Nueva, Móstoles y Alcorcón y en las poblaciones toledanas de Valmojado, Ventas de Retamosa y Camarena.

De las primeras indagaciones se pudo comprobar que todos los robos presentaban un patrón común: tras seleccionar el vehículo, los integrantes procedían al robo y traslado de los mismos al taller clandestino que poseían.

Allí eran despiezados inmediatamente para vender los componentes mecánicos, poniendo anuncios en Internet o llevándolos a talleres legales. La otra forma de actuar consistía en montar las piezas robadas sobre vehículos dados de baja, que en connivencia con un taller mecánico situado en Ventas de Retamosa, los ponían a la venta, tras haber 'maquillado' las piezas más sensibles.

Tras lograr identificar a todos los integrantes de este grupo, detuvieron a sus cinco integrantes, entre los que se encontraba el líder, quien albergaba amplios conocimientos en el robo de vehículos, localizándole en su domicilio un sofisticado programa para anular los inmovilizadores del sistema de arranque.

Del mismo modo, en los talleres clandestinos de Navalcarnero y Ventas de Retamosa se han localizado gran cantidad de piezas de coches, material electrónico, tres vehículos sustraídos, cinco centralitas de automóvil, documentación falsificada, un sello de ITV que previamente habían sustraído, equipos de radio-cd y dinero en efectivo.