A comienzos de la “Operación Verano” de este año, la Dirección General de Tráfico (DGT) estimó que se producirían un total de 90 millones de desplazamientos de largo recorrido en los meses de julio y agosto, lo que supone un incremento del 1,66% respecto al mismo periodo del año pasado. Desde la iniciativa ECEC recuerdan que tan importante como realizar una revisión del vehículo antes de ponerse en marcha, lo es comprobar el estado del mismo después de las vacaciones.

“Precisamente ahora es cuando más averías pueden surgir, ya que los viajes por carretera suponen un desgaste y sobreesfuerzo para el coche, dada la cantidad de kilómetros que se suelen realizar, el sobrepeso al que se somete al vehículo, las altas temperaturas y los atascos”, afirman desde la iniciativa.

En este sentido, ‘Elige calidad, elige confianza’ (ECEC), compuesta por los principales fabricantes de componentes de automoción de primer equipo, recomienda realizar una revisión exhaustiva de algunos de los componentes que más sufren en esta época: neumáticos, sistema de refrigeración, limpiaparabrisas, frenos y niveles de líquidos.

“Los neumáticos sufren más en verano debido a que las altas temperaturas los desgastan con mayor facilidad, por lo que se debe revisar el dibujo y la presión. También se debe comprobar que el sistema de refrigeración funciona correctamente, ya que un uso excesivo puede alterar su rendimiento. Los limpiaparabrisas son un componente que la mayoría ignora, pero que son fundamentales para la visibilidad, por lo que se recomienda revisar que el estado de la goma es el correcto. Por último, se debe prestar especial atención al estado de los frenos, ya que las altas temperaturas a las que se exponen las pastillas pueden dar lugar a un desgaste prematuro, así como a los niveles de líquidos, pues éstos suelen reducirse tras largos desplazamientos”.

La mayor parte de los accidentes se producen por factores humanos, como distracciones al volante, exceso de velocidad o conducir bajo los efectos del alcohol, pero un mal mantenimiento del vehículo también es causa de muchos siniestros.

Varios estudios realizados por diferentes actores del sector de la automoción revelan que tan sólo un 30% de los españoles revisa su coche antes de sus vacaciones, mientras que los que lo hacen después son un porcentaje mucho menor. La gran cantidad de desplazamientos que se producen en verano convierten a julio y agosto en los meses de mayor siniestralidad de todo el año.

Se calcula que, cada ocho segundos, un vehículo en España se queda tirado por avería y en verano el número de asistencias en carretera aumenta aproximadamente un 10%. La falta de mantenimiento del automóvil es la principal causa de estas averías, algo que se puede prevenir con revisiones periódicas, las cuales, según ECEC, deberán ser más frecuentes si el vehículo tiene más de diez años.