El 20% de los vehículos que circulan por las carreteras catalanas lo hacen con la ITV caducada y el 50% tiene más de diez años de antigüedad, indica la compañía de seguros Mapfre.

Según datos de Mapfre, en 2012 unos 17 millones de automóviles pasaron la ITV y en uno de cada cinco casos el informe fue desfavorable, pues el vehículo no cumplía las condiciones mínimas de seguridad para circular o emitía gases nocivos por encima de los valores permitidos.

Además, desde el inicio de la crisis en 2008, el número de vehículos accidentados con una antigüedad de ocho o más años ha aumentado. En 2012 esta cifra representó el 45,7% de los vehículos siniestrados en Cataluña.

En opinión de Mapfre, el parque automovilístico ha envejecido significativamente con motivo de la crisis, y la siniestralidad de daños propios en vehículos de más de diez años es casi dos veces superior a la de vehículos nuevos.