El entramado de las estaciones de ITV en España, con más de 450 centros, es un ejemplo de falta de libre competencia en beneficio del usuario final, como sí existe en otros ámbitos, asegura el diario 'El Confidencial' en un artículo que les adjuntamos a continuación.

 

Un ciudadano, insiste, puede acudir a cualquier taller de reparación, ya sea oficial de una marca o a uno independiente, pero en cuanto a la ITV solo puede ir a unas empresas concesionarias establecidas por cada comunidad autónoma, en número muy limitado, y que no garantizan la transparencia de mercado.

La única garantía de que los vehículos que circulan por las carreteras y calles de nuestras ciudades cumplen con un mínimo de condiciones para ser seguros es que periódicamente pasen la revisión de ITV. Es frecuente que en estas estaciones de ITV se detecten fallos de suspensiones o de frenos que pueden acarrear graves peligros y que no serían detectados de otra forma.

Son, por ello, alerta 'El Confidencial', la única forma de mantener los coches en buen estado, y más aún en el caso de España en el que la edad media del parque automovilístico supera los once años de edad, muy por encima de los ocho años de media en la Unión Europea. Pero la Inspección Técnica de Vehículos, obligatoria en toda la Unión Europea, tiene en España una muy mala imagen, señalan.