Adela Úcar y Federico Aguado son los protagonistas del cortometraje ‘Una cosa más’ dirigido por César Ríos, que trata de mostrar las terribles consecuencias que puede tener usar el móvil para conductores y peatones. La propia Adela Úcar, actriz y periodista, ha sido la encargada de dirigir la presentación del corto, el 5 de julio en Madrid, que concluyó con la celebración de una charla-coloquio sobre este importante factor de riesgo.

El protagonista sueña con no haber enviado nunca ese mensaje de voz. Un mensaje de voz con la excusa de ‘una cosa más’ que tira por tierra los sueños de una pareja y que es un claro ejemplo de lo que puede suponer utilizar el teléfono móvil mientras se conduce, e incluso mientras se camina por vía urbana.

La distracción aparece como factor concurrente en tres de cada diez accidentes mortales y el uso del teléfono móvil se encuentra entre las primeras causas. “Cada año fallecen al menos 500 personas en accidentes de tráfico en los que la distracción está presente. Entre las distracciones más frecuentes se encuentra el uso del móvil. Hay que tener en cuenta que su uso e incidencia es mucho mayor, ya que en la mayoría de los casos es necesario que un agente de tráfico visualice la infracción, un hecho que se está solventando con la puesta en marcha de las cámaras de uso de cinturón de seguridad, donde también se puede ver y denunciar a los que van usando el móvil, lo que también hará que se incremente el número de denuncias”, indicaba en la presentación María Lidón Lozano, subdirectora de Formación y Educación Vial de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Por su parte, Simón Valín, director general de Norauto España, hizo hincapié en que “sólo a dos de cada diez conductores les han dicho alguna vez cuando conducían que dejaran de utilizar el móvil. El corto refleja perfectamente que la concienciación y el comportamiento responsable debe estar en las tres partes: en el conductor del vehículo, en el peatón, y en ese tercero que contacta deliberadamente con alguien que sabe que está en carretera. A una velocidad de 120 km/h, podemos recorrer aproximadamente 80 metros, una distancia que se realiza sin percibir lo que ocurre alrededor”.

Durante el año 2018, se realizaron 104.000 denuncias por hacer uso del móvil durante la conducción

Actualmente, la Ley de Seguridad Vial considera infracción grave conducir utilizando manualmente dispositivos como el teléfono móvil, navegadores o cualquier otro sistema de comunicación. Se trata de una sanción administrativa de 200 euros y la pérdida de tres puntos. Sin embargo, tal y como reconoció Lidón Lozano, uno de los grandes objetivos de la Dirección General de Tráfico es precisamente endurecer esta sanción.

Julio Aparicio, director de Aeol, señaló que muchos alumnos les comentan que los riesgos de hablar por el móvil son similares a los que asumes cuando hablas con tu copiloto. Sin embargo, asegura que esto no es cierto: “cuando estamos hablando con alguien que no vemos, estamos poniendo mucha más atención en la conversación para compensar la falta de información no verbal”. De hecho, según Aparicio, “en el tráfico, los accidentes ocurren con poca frecuencia en relación a las veces que cometemos imprudencias y, cuando éstos ocurren, por desgracia, suele ser tarde para rectificar”.

Prevenir las conductas de riesgo, sin tener que llegar a aprender de experiencias propias, sólo se puede conseguir de dos formas, en opinión del director de Aeol: “con la obligación de realizar cursos de concienciación y a través de la actualización constante de los conductores, ya sea a través de las empresas o de forma obligatoria al resto de conductores”.

En Fundación Avata trabajan en prestar atención a las víctimas asesorándolas a ellas y sus familiares sobre los pasos a seguir en un momento crítico en sus vidas, pero también durante el proceso de recuperación que, en ocasiones, se prolonga durante años. En palabras de Manuel Palazuelo Sánchez, director general de Fundación Avata, “al shock del propio accidente se suma en ocasiones un largo y doloroso proceso sanitario y rehabilitador, y tras él, las secuelas tanto físicas como psíquicas. En el caso de los familiares y amigos se enfrentan al escenario más terrible, la pérdida de un ser querido, con el daño psicológico que ello conlleva o en el caso de lesiones graves enfrentarse a un amargo proceso”.

El cortometraje cuenta con su propia página web y será difundido a través de los diferentes canales de los productores, patrocinadores y colaboradores para llegar al mayor número posible, especialmente en fechas claves como son verano, Semana Santa o Navidades.