Según estima el veterano periodista Jorge Palacios en un artículo de su blog que les adjuntamos íntegro, desde 1994, año en que comenzaron los planes de ayudas y subvenciones del gobierno español para una supuesta renovación del parque automovilístico de nuestro país con vehículos más seguros y eficientes, los fabricantes de automóviles han venido jaleando la continuidad de tales planes alegando que su coste para el erario público era cubierto con creces por el aumento de la recaudación de impuestos procedentes del incremento de ventas derivado de esas ayudas.

Pero un análisis a fondo de uno de esos planes, el denominado 2000E, que fue lanzado en 2009 por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, realizado por investigadores independientes de las Universidades de Barcelona y Gran Canaria señala que los efectos de dicho plan sobre el mercado español de automóviles y su impacto medioambiental fueron un absoluto desastre, con un coste a los contribuyentes españoles de 300 millones de euros.