Todas las subvenciones y ayudas de la administración pública y privada se tienen que incluir en la declaración de la renta. En la mayoría de los borradores no se incluyen este tipo de ayudas, pero eso no significa que no tengamos que reflejarlas.

Si ha comprado un coche recientemente, durante el ejercicio 2013, con la ayuda del Plan Pive, tendrá incluido en el precio una ayuda de 2.000 euros (a partes iguales entre gobierno y concesionario).

Este matiz es importante, pues no debe de incluir 2.000 euros en la declaración, sino únicamente los 1.000 euros que aporta el gobierno.

Esta cantidad de 1.000 euros tributa como una ganancia patrimonial, como lo hacen las subvenciones de viviendas de protección oficial o las indemnizaciones. La casilla especificada en el modelo 100 es la casilla 242.

De hecho, esta ayuda se considera un ingreso que no deriva de la transmisión patrimonial y no está sometida a retención, por lo que se está obligado a presentar en la declaración de la renta.