La industria del automóvil cierra el saldo comercial hasta el mes de septiembre con más de 12.000 millones de euros de superávit comercial, lo que supone un aumento del 21% con respecto al año anterior.

Esta progresión está principalmente basada en tres indicadores: el incremento de carga de trabajo en las factorías españolas, las inversiones recibidas - que superan los 3.500 millones euros - y el buen ritmo de las exportaciones de vehículos hacia otros países distintos de los tradicionales mercados europeos.