Más de 17 millones de españoles reconocen que lo primero y lo último que hacen cada día es mirar su teléfono móvil, es decir, el 60% de la población entre 18 y 65 años. Estos datos se desprenden de la VI Edición del Estudio sobre Adicción al Móvil elaborado por Rastreator, que analiza el comportamiento de los españoles frente al teléfono móvil.

Este análisis desvela que los españoles usan cada vez más el smartphone, una media de 4 horas y 10 minutos al día, una hora más que hace dos años, y el 22% asegura estar pegado a su teléfono durante más de 5 horas al día. Además, seis de cada 10 reconocen que lo primero y lo último que hacen cada día es mirar su teléfono móvil -una cifra 10 puntos por encima de la registrada hace dos años-, y un 10,8% reconoce que no podría estar ni una hora sin mirar su dispositivo.

Estas cifras tienen como consecuencia que, en la actualidad, más de 7,1 millones de españoles se consideran adictos al móvil (cerca del 25% de la población entre 18 y 65 años), casi un 4% menos que el año pasado lo que es una muestra de cómo aunque el uso diario aumente, la percepción sobre la adicción disminuye normalizando cada vez más este hábito. Aun así, esta alta dependencia del smartphone es un tema que preocupa a muchos españoles, tanto que el 30% afirma que le gustaría reducir el uso que hace de este dispositivo pero no sabe cómo y a un 50% le preocupa el uso tan intensivo que hacen sus familiares y amigos.

Según Daniel Mata, responsable de telefonía de Rastreator, “debido al incremento de las funcionalidades que ofrecen en la actualidad los dispositivos móviles y tras un largo periodo en el que no se ha podido salir de casa a raíz del Covid-19 sumado a que ahora estamos en periodo vacacional, con un mayor espacio para el ocio, el riesgo de la adicción aumenta. El uso excesivo del móvil hace que se adquieran hábitos negativos, como es la falta de desconexión o de socialización. De hecho, el 54% de los españoles afirma que tiene más contacto con sus amigos a través del móvil que en persona, siendo las mujeres las que tratan de mantener en mayor medida ese contacto físico. Esto demuestra que debemos esforzarnos por hacer un uso correcto de las tecnologías y no olvidarnos de la importancia de la desconexión digital”.

Por otro lado, disponer de un teléfono móvil en el coche es muy útil en momentos de urgencia o avería, puesto que permite transmitir información de una manera rápida y precisa para pedir ayuda. No obstante, el uso de estos dispositivos mientras se conduce genera un elevado riesgo de distracción siendo una de las principales causas de accidentes en nuestro país. De hecho, tal y como desprende el estudio, el 34,5% afirma usar el móvil cuando está al volante ya sea para consultar el GPS, atender llamadas o leer mensajes. En el caso de los jóvenes, este uso se intensifica ya que es un 49% el que asegura que utiliza de este dispositivo al volante. En concreto, el 10% afirma que lo usa para mandar mensajes mientras conduce y un 13% asegura que lo utiliza para leerlos.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que tras un minuto y medio hablando por el móvil, aunque sea con manos libres, el conductor deja de percibir el 40% de las señales de la carretera, su velocidad media desciende un 12% y tarda bastante más en reaccionar ante un imprevisto. Además, si el conductor circula a 120 kilómetros por hora y a la vez escribe un mensaje de texto o contesta un WhatsApp, recorre sin darse cuenta 660 metros a ciegas.