La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), Eurelectric y Transport & Environment (T & E) piden a las instituciones europeas que faciliten una rápida puesta en marcha de la infraestructura de recarga inteligente para vehículos eléctricos recargables. Es la primera vez que la industria europea del automóvil, el sector eléctrico y una ONG se han unido para presionar a las autoridades comunitarias por un objetivo común.

La E-movilidad tiene un papel crucial que desempeñar en la descarbonización del transporte por carretera y el cumplimiento del objetivo climático de Europa. A medida que Bruselas se prepara para un nueva legislatura, las tres entidades instan a los responsables políticos que garanticen el “derecho a enchufar” a todos aquellos que utilizan un vehículo eléctrico, por lo que todo el mundo en toda Europa pueda tener acceso a la carga que debe ser tan simple como el reabastecimiento de combustible en la actualidad.

Esto requerirá un despliegue masivo de la infraestructura de 'carga inteligente' situada estratégicamente en toda la UE. Dicha infraestructura inteligente permitirá a los conductores que puedan cargar su coche sin que afecte gravemente, o sobrecargue, las redes eléctricas europeas. Las asociaciones creen que esto proporcionará claros beneficios a los clientes, al sistema de energía, la industria del automóvil y a la sociedad en general.

ACEA, Eurelectric y T & E firmaron este llamamiento conjunto a la acción, bajo el nombre “Liderando la transformación de la movilidad”, durante la cumbre de la ACEA en Bruselas, celebrada el pasado 4 de septiembre. En esta ocasión, las industrias del automóvil y de la electricidad confirmaron su compromiso de realizar inversiones más centradas en la tecnología de vehículos y soluciones de carga inteligentes.

Todas las barreras a la implementación de la infraestructura y el crecimiento de la movilidad eléctrica deben ser eliminadas. Con el fin de hacer que la carga esea fácil y accesible para todos los conductores, los firmantes creen que los políticos deberían reformar y fortalecer la legislación clave, tales como la ley que pronto será revisada de la UE sobre combustibles alternativos (AFID) y la Directiva sobre la edificación de la UE (EPBD). Los instrumentos de financiación también deben ser mejor aprovechadas para acelerar el despliegue de la infraestructura, mientras que otros instrumentos financieros deben ser dirigidos para desbloquear nuevas soluciones para mejorar la cobertura en todos los Estados miembros.