El año 2013 es especial para Facom, pues celebra el 95 aniversario desde su fundación en París en 1918. Desde los orígenes, el objetivo de los fundadores era escuchar a los profesionales y producir las herramientas que cumplan o superen las expectativas más exigentes, incorporando características que hacen los trabajos cotidianos fáciles y  seguros. Esta filosofía sigue siendo fundamental, y en gran medida, la fuerza impulsora de la marca.

Hoy en día, la apuesta de Facom por producir herramientas de mano de más alta calidad e innovadores en el mundo está claramente demostrada por el número de personas empleadas solamente en diseño. Un total de 250 de sus ingenieros de I D trabajan a través de diez oficinas independientes, todos ellos dedicados al desarrollo de los productos de Facom.

Facom es reconocido internacionalmente como un diseñador y fabricante de herramientas profesionales verdaderamente innovadoras. Este proceso es, por supuesto, sólo una parte de la historia y el I D de primer nivel tiene que traducirse en producción eficiente y de alta calidad.

Con doce fábricas en Europa que producen dos tercios de sus herramientas, Facom ofrece algo único para sus clientes europeos: alta especificación en herramientas de mano profesionales.

Cada fábrica se especializa en un tipo diferente de herramientas y todas utilizan las últimas tecnologías de vanguardia para mejorar el proceso de fabricación. Los numerosos procesos internos de especialización incluyen el tratamiento de conformación en frío, tratamiento en caliente, tratamiento de la superficie y la inyección de plástico, por nombrar algunos procesos.

La compañía también trabaja en colaboración con un selecto grupo de fabricantes  externos de gama alta para producir el tercio restante de sus productos. Todas las estrictas especificaciones de Facom son controladas de cerca en el proceso de producción, lo que garantiza rendimiento y una calidad consistente.

Indicar que todos los productos Facom están cubiertos por una garantía de por vida, introducida por primera vez en 1952, una importante innovación en aquel momento. La red de distribución constituye el primer eslabón en la garantía de la cadena, asumiendo la responsabilidad de su aplicación a través de cambios del stock. Cualquier artículo que se devuelve entra en una auditoría regular, un procedimiento basado en trazabilidad. Esto permite que se introduzcan mejoras a los métodos de producción y control de calidad.