Faconauto advierte del impacto negativo que están teniendo sobre el sector los confinamientos selectivos que se están aplicando en algunas comunidades autónomas y que han obligado a los concesionarios a cerrar sus puertas, ahondando en la caída de las ventas y comprometiendo el mantenimiento del empleo.

La patronal recuerda que "la actividad comercial de los concesionarios no puede equipararse a la de otros sectores, ya que sus instalaciones se caracterizan por ser amplias y por tener una media de metros cuadrados muy grande, haciendo que la distancia social se mantenga sobradamente en todo el proceso de visita”. Además, el tráfico medio de clientes por las exposiciones es actualmente de unos doce al día que, en su mayoría, están acudiendo con cita previa, lo que hace que la acumulación de personas no se produzca.

Por otro lado, la Automoción fue uno de los primeros sectores en poner en marcha un protocolo, elaborado por las patronales sectoriales Faconauto, ANFAC, Sernauto, y acordado con los sindicatos CC.OO y UGT, para asegurar la protección y prevención tanto de trabajadores como de clientes. Ese protocolo sigue activo y se está aplicando en los concesionarios españoles.

Asimismo, la patronal pide que, cuando las comunidades autónomas establezcan confinamientos selectivos o limitaciones de movilidad, tengan en cuenta las particularidades de los concesionarios. “No parece lógico que se vean obligados a parar de nuevo su actividad comercial cuando, por sus características, pueden operar con todas las garantías”, aseguran desde la federación.

Faconauto está trabajando para que los concesionarios sean considerados como un servicio esencial en su parte comercial, tal y como ocurrió en la primera oleada de la pandemia en la parte de posventa, de tal forma que puedan seguir operativos para contribuir a la movilidad con las condiciones y las limitaciones que, en todo caso, establezcan las autoridades en las comunidades autónomas afectadas.

Finalmente, la patronal advierte de que el cierre de concesionarios ahondará la caída de las matriculaciones que arrastra el mercado y que continuará en este mes de noviembre, cuando se espera un retroceso del 30%. También se compromete el mantenimiento del empleo, que ha sido el gran objetivo de las concesiones desde que irrumpiera la pandemia.