“EmergeYa” es un proyecto de Femete para combatir la economía sumergida en la provincia tinerfeña, subvencionado por la Consejería de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias. Esta iniciativa significa una continuación a las 11.985 visitas a empresas isleñas que desde Femete se han realizado desde el año 2000, en las que se detectaron un total de 11.840 empresas en situación ilegal o irregular.

El objetivo principal de esta segunda edición de “EmergeYa” es mantener la lucha contra la ilegalidad, el fraude, el intrusismo, la precariedad laboral, la inseguridad laboral y medioambiental. En concreto, este año se pretende reducir y controlar todas las situaciones de irregularidad en los horarios laborales, a raíz de la entrada en vigor del nuevo Real Decreto-Ley 8/2019 de “Medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo”.

Esa norma establece que en el contrato de trabajo debe reflejarse de forma expresa la distribución de la jornada, imponiendo a la empresa la obligación de registrar día a día el número de horas que realiza cada trabajador a tiempo parcial y, asimismo, entregar al trabajador, junto con su nómina, una copia del cómputo de horas del mes, tanto las ordinarias como las complementarias. También está la obligación de conservar los resúmenes mensuales de los registros de jornada durante un periodo mínimo de cuatro años.

Igualmente, “EmergeYa” se alinea con la estrategia de apostar por la economía legal y la competencia legal en positivo que desde 2016 promueve Femete con la campaña YoSoyLegal.es, publicitando a las empresas legales que sí ofrecen un servicio de calidad, garantía y seguridad al cliente, favoreciendo indirectamente la regularización de empresas como efecto incentivador, sensibilizando al empresariado y a la población, en general, del valor de acudir a profesionales legales.

A través de “EmergeYa”, personal técnico de Femete volverá a realizar visitas a empresas supuestamente en situación ilegal o irregular para asesorarlas y mostrarles las ventajas de pasarse a la economía regular. A su vez, se procederá a realizar los trámites correspondientes para regularizar esas empresas, dándoles un servicio integral y completo y, en caso de que no acepten cambiar su situación, se procederá a presentar en la Administración una solicitud de verificación de actividad no declarada, siempre después de un periodo prudencial y tras instar a la empresa a que opte por la legalidad.

Recientemente, Femete ya llevó a cabo una jornada de difusión en su sede, abierta al público, en general, para sensibilizar sobre los efectos negativos de la economía sumergida y, en concreto, sobre el registro horario. Desde las empresas trasladaron sus dudas y preocupaciones sobre la capacidad de controlar la entrada y salida de todos sus empleados, por la inversión necesaria y, sobre todo, por la complejidad de hacerlo en las pymes o en negocios con horarios flexibles.