Los concesionarios de automóviles cerraron el pasado año con un resultado económico próximo al equilibrio o 'breakeven', frente a las pérdidas equivalentes al 0,6% de la facturación contabilizadas en 2012, según un informe de la consultora 'Snap-on Business Solutions' para la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam).

El análisis cifra en un 0,3% de la facturación la pérdida media contabilizada por los concesionarios al término de los nueve primeros meses de 2013. Así pues, los 'números rojos' se redujeron significativamente, puesto que al cierre del primer trimestre las pérdidas eran del 1,5% y a la conclusión el primer semestre, del 0,7%.

Asimismo, atribuye la mejora de la rentabilidad de las concesiones al efecto positivo del Plan Pive. De hecho, la optimización en el mercado de coches nuevos y usados ha propiciado que el departamento de ventas de los concesionarios haya aumentado su peso en la facturación hasta el 75%, mientras que el área de recambios se mantiene con un 19% y la división de taller baja hasta el 6%, según datos a 30 de septiembre de 2013.

En sus conclusiones, el informe advierte que, aunque la tendencia positiva en el mercado de vehículos nuevos hace atisbar una sensación más positiva en el sector, "hay que tener en cuenta que el verdadero crecimiento y la recuperación de las cuentas de los concesionarios no se producirá hasta que se recupere el área de posventa".

La actividad de posventa, apunta el análisis, se ha visto "dañada" por la caída de las matriculaciones y el envejecimiento del parque. "Se hace, por tanto, necesario prestar atención a las políticas de promoción y estímulo de ventas de recambios y accesorios, combinadas con iniciativas de retención y fidelización al cliente de taller", concluye.