La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam) cree que la apuesta del Gobierno por la movilidad eficiente y las energías alternativas “es más una declaración de intenciones que una realidad, a juzgar por la debilidad de un plan de impulso basado en ayudas intermitentes y con una dotación presupuestaria a años luz de Europa”.

La segunda edición del Plan Movea, aprobado el 16 de junio en Consejo de Ministros, estará en vigor hasta el 15 de octubre y cuenta con una dotación de 14,26 millones de euros, “un 14% menos que la primera edición”, destacan desde Ganvam. En su opinión, “para dar el empuje necesario a la implantación de la movilidad alternativa es necesario un plan estable de incentivos que, al dar continuidad a las ayudas, disipe la incertidumbre que frena dar el salto a otras energías”.

“Además, comparados con otros países europeos de nuestro entorno, la dotación presupuestaria destinada a movilidad alternativa puede calificarse de testimonial”, según Ganvam, “siendo como mínimo diez veces menor, lo que explica que, por ejemplo, la tecnología eléctrica en España apenas represente el 0,4% del mercado, mientras que en Alemania o Francia ronda el 1%”.

Según el director general de Ganvam, Tomás Herrera, “valoramos la puesta en marcha de este programa pero el despegue real de la movilidad alternativa requiere una estrategia más sólida por parte de las administraciones públicas, quienes deben servir de ejemplo al resto de la sociedad para que la implantación de estas tecnologías sea una realidad y no una opción a futuro”.