La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam), que representa a más de 6.000 empresas dedicadas al mantenimiento y reparación, defenderá un año más en Motortec Automechanika Ibérica los intereses de los actores de la posventa, en un momento en el que la crisis no sólo ha reducido en un 19% los pasos por el taller, sino que impone el bajo precio, alentando la proliferación de centros clandestinos en detrimento de la calidad de las reparaciones.

Concretamente, durante el pasado año alrededor de un 20% de las operaciones de reparación y mantenimiento se efectuaron en talleres ilegales, lo que obliga al sector a lidiar contra la competencia desleal de pseudoprofesionales que actúan al margen de las reglas del mercado.
Asimismo, la adversa coyuntura económica con una caída de las matriculaciones de un 60% desde el comienzo de la crisis y la creciente antigüedad del parque, donde un 44% supera ya los diez años, ha contribuido a que los talleres redujeran un 20% su actividad, casi la mitad sólo en 2012.
Además, los negocios de posventa se enfrentan al abandono de los vehículos en sus instalaciones, otra mala práctica cada vez más habitual y que les genera unas pérdidas anuales cercanas a los tres millones de euros. El auge de los vehículos mileuristas, de más de diez años, hace que muchas veces no compense a los propietarios de un vehículo su reparación, abandonándolos a su suerte en los talleres.
Por otro lado, las presiones que sufren los talleres por parte de las aseguradoras agravan todavía más su situación al tratar de reducir la factura que pagan por la reparación a través de vías que llegan a atentar contra la libertad de mercado; por ejemplo, imponiendo el precio de mano de obra, su propia lista de proveedores de recambios o manejando baremos y peritaciones que rebajan en hasta un 40% el tiempo de reparación que emplean los centros.
Ante esta coyuntura, Ganvam defiende la puesta en marcha de un plan integral de apoyo al sector posventa que consiga revitalizar un área de negocio estratégica. Este plan se orienta, por un lado, a aumentar su rentabilidad y, por otro, conseguir un redimensionamiento certero de un sector que sobrepasa los 45.000 talleres, lo cual pasa por que los talleres vigentes cumplan con los criterios que marcan las inspecciones de consumo pero también por cerrar aquellos ilegales que han proliferado al calor de la crisis.
Entre las medidas, Ganvam apuesta por continuar avanzando en la Ley de Seguridad Vial con iniciativas como la conseguida hace dos años -con la colaboración de la DGT y a instancias de Ganvam- con la aprobación del artículo 86 relativo al "Tratamiento Residual del Vehículo", que les permite desprenderse de los coches abandonados en los talleres sin represalias o responsabilidades.
Por otro lado, Ganvam también propone profundizar en la liberalización de las ITV, con medidas como la eliminación de las incompatibilidades que impiden a los operadores del sector del comercio y reparación de vehículos participar en el sector de las ITV; o que se amplíe el régimen de autorizaciones para crear nuevas líneas de inspección de ITV en las instalaciones de estos operadores. Simultáneamente Ganvam pide mayor rigor en las inspecciones y que se reduzca el número de vehículos que circulan sin tener la ITV en vigor, lo que aumentaría drásticamente la seguridad vial.
Según el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, "aprovecharemos nuestra presencia en Motortec para hacer llegar a la Administración y toda la sociedad la situación que atraviesa la posventa de automoción, que es probablemente uno de los sectores económicos más regulados".