Gasnam ha anunciado la puesta en marcha de un nuevo Grupo de Trabajo de Hidrógeno, que comenzará a funcionar bajo la coordinación de Redexis, para fomentar la implantación del hidrógeno como combustible terrestre y marítimo, enfocado a un modelo de transporte descarbonizado y libre de emisiones.

Gasnam inauguró el Grupo de Trabajo de Hidrógeno en un acto al que asistió la jefa del Área de Desarrollo Industrial Sostenible del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, María Luz Peláez, quien explicó que “el hidrógeno puede contribuir a que España alcance los objetivos europeos de reducción de CO2, puesto que permite la descarbonización de aquellos sectores obligados a reducir sus emisiones, como el transporte”.

También participaron expertos de diversas asociaciones y empresas como Fernando Palacín, director de la Fundación de Hidrógeno de Aragón; Gema Alcalde, jefa de Coordinación de Proyectos del Centro Nacional del Hidrógeno; Antonio González, vicepresidente de la Asociación Española del Hidrógeno; Javier Arboleda, service senior manager de Hyundai; Francisco Tinaut, de la Universidad de Valladolid; Marcos López Brea, subdirector de Hidrógeno de Redexis; y Rebeca Guillén, responsable de Comunicación Corporativa de Toyota.

Por su parte, Eugenia Sillero, secretaria general de Gasnam, aseguró que “el gas natural vehicular y el hidrógeno tienen similitudes y sinergias en cuanto a su suministro, almacenamiento y uso en el vehículo, por lo que es imprescindible avanzar en esta transición energética juntamente con ambas tecnologías”.

El hidrógeno puede ser obtenido mediante electrólisis del agua, por ejemplo, a partir del excedente de energía eléctrica renovable, con emisiones globales nulas. Este hidrógeno puede inyectarse a través de los actuales gasoductos que conducen el gas natural para ser usado como combustible en los vehículos de gas natural que ya están disponibles en el mercado.

Otra aplicación del hidrógeno es la obtención de gas natural sintético aprovechando el excedente de CO2 de procesos industriales, aunque, en la actualidad, el hidrógeno como vector energético en automoción tiene su principal aplicación a través de las pilas de combustible, que permiten generar electricidad en el propio vehículo de manera eficiente, fiable y con agua como única emisión.