El Gobierno aprobó este viernes en Consejo de Ministros la puesta en marcha de la sexta edición del Plan Pive de incentivo a la compra de automóviles, que tendrá una dotación presupuestaria de 175 millones de euros.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, confirmó que la buena acogida de los planes anteriores ha motivado que la dotación presupuestaria para el Pive 5 no haya sido suficiente para cubrir el período de tiempo comprometido.

De la misma forma, la dirigente resaltó que la actual edición del Plan Pive mantendrá las características de las anteriores versiones, antes de afirmar que impulsará la renovación de turismos de más de diez años de antigüedad y comerciales de más de siete años.

El Plan Pive 6 permitirá la renovación de un máximo de 175.000 vehículos antiguos por otros nuevos más seguros y menos contaminantes y mantendrá la subvención actual de 2.000 euros por cada automóvil adquirido.

Del total de 2.000 euros de ayuda que perciben los solicitantes, 1.000 euros son puestos por el Gobierno, mientras que los 1.000 euros restantes los aportan los puntos de venta de vehículos.

Sin duda, la nueva edición del Plan Pive constata el apoyo decidido por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y el Ministerio de Hacienda al sector de la automoción, la segunda industria más importante del país.

Es bueno para fabricantes, distribuidores, concesionarios y ciudadanos, además de reforzar las políticas de mejora de la eficiencia energética. De hecho, el Pan Pive 6 producirá un impacto fiscal para las Arcas Públicas de casi 700 millones de euros y un ahorro de cerca de 270.000 millones de Tn de CO2.

Recordemos, asimismo, que el impacto de los Planes no se reduce solamente a la economía, pues tienen un impacto social muy importante: achatarrar cerca de 175.000 vehículos.

Desde el punto de vista de la eficiencia energética y ahorro de combustible, se estima una reducción de cerca de 90 millones de litros de combustible, el equivalente a una ahorro de 126 millones de euros.

En palabras de Mario Armero, los Planes Pive y PIMA Aire han sido fundamentales. "Nos diferencian de lo que está pasando en otros mercados europeos. El mercado se está estabilizando y se ha detenido la sangría de pérdida de empleos".

"Estamos ante un nuevo horizonte, aún sin consolidar. Las matriculaciones anticipan los cambios, y estos Planes están contribuyendo a impulsar nuestro mercado, que nos está dando señales de que algo está cambiando", concluyó.

Más opiniones del Plan Pive 6

Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam), Juan Antonio Sánchez Torres, afirmó que la aprobación del Plan Pive 6 contribuirá a reducir el repunte de la siniestralidad de estos últimos meses, ya que al tener que demostrar que el vehículo que se entrega a cambio está realmente en circulación se asegura la retirada de las carreteras de "chatarras con ruedas".

Ganvam considera que exigiendo la fotocopia del pago del Impuesto de Circulación como mínimo actualizado a 2013 se respeta el verdadero espíritu del programa, que no es otro que poner en marcha un plan de achatarramiento que contribuya a un parque más joven y seguro.

Los vendedores también expresaron que gracias a la continuidad del Pive - que irá concatenando ediciones de manera natural - se empujará el mercado hasta que la recuperación de la curva macro se traslade al bolsillo de las familias, haciendo aflorar lentamente las más de dos millones de compras retenidas.

Las matriculaciones crecerán este año del orden del 14,8%, hasta situarse en el entorno de las 830.000 unidades, lo que permitirá a las redes de distribución cerrar el ejercicio en números negros con una rentabilidad sobre facturación en torno al 1%.

Sin embargo, Sánchez Torres pidió moderación pues estamos todavía en una situación de déficit de matriculaciones y lejos de recuperar el volumen de "normalidad" que no llegará probablemente hasta el año 2017.

La reforma del IRPF

El Consejo de Ministros acaba de anunciar un paquete de medidas, en línea con la actividad reformista que el Gobierno está llevando a cabo en los últimos meses, para reformar el IRPF y el Impuesto de Sociedades, que significará un impulso al consumo interno y mejorará la competitividad de las empresas.

Así, la bajada del IRPF prevista será una de las medidas con mayor impacto en la economía de las familias, mejorando la renta disponible de las mismas y, por lo tanto, favoreciendo e impulsando la compra de bienes de consumo duraderos. Es un paso más hacia la recuperación económica sostenible

Finalmente, la reforma del impuesto de sociedades incrementará la competitividad, no solo de las grandes empresas, sino también de las pymes, núcleo fundamental de la estructura económica e industrial de nuestro país, y pieza básica en el sector de componentes de automoción.