La economía sumergida, por desgracia, tiene un enorme impacto en la actividad granadina, aunque siguen existiendo sectores en los que la incidencia del trabajo 'bajo cuerda' es baja. Es el caso, por ejemplo de los talleres de reparación de vehículos.

 

De hecho, junto a Almería, Granada es la provincia andaluza en la que se ha detectado menor actividad 'pirata' en el sector posventa, con apenas un 0,3% de los 3.000 talleres ilegales que hay repartidos por toda Andalucía.

¿Qué implica este porcentaje?, pues que en la provincia granadina apenas existen una decena de establecimientos que actúen al margen de las reglas del mercado, sin cumplir con sus obligaciones fiscales y sin atender a los criterios técnicos de calidad impuestos por el Ministerio de Industria y Cultura.

Así lo señala el último informe publicado por la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam), que indica que en Andalucía hay al menos 3.000 talleres ilegales, un 30% del total nacional.

Dentro de los límites regionales, los mayores niveles de actividad fuera de la legalidad en los talleres de vehículos se localizan en Cádiz y Sevilla, que representan cada uno un 30,8% del 'foco de ilegalidad' en Andalucía.

Por detrás se sitúan Málaga, donde se encuentra el 15,2% de los talleres ilegales de la región; Jaén, con un peso del 8,9%; Córdoba, con un 8,6%; y Huelva, con un 5,3%. Granada, con un 0,3%, y Almería, con un 0,1%, son las dos provincias en las que menos impacto tiene la economía sumergida en el ámbito de los talleres.

Ya sean muchos o pocos, el caso es que la competencia desleal agrava "la ya de por sí difícil situación que atraviesa el sector de posventa" como consecuencia del envejecimiento del parque de vehículos y el déficit de matriculaciones, que ha reducido más de un 40% la cuota de vehículos menores de cinco años, los más rentables para el taller.

En el conjunto andaluz, el volumen de reparaciones se redujo un 6% en el último año, lo que a su vez se tradujo en que la actividad de la posventa perdiera peso en la cuenta de resultados de las redes de distribución, al aportar apenas un 22% de los ingresos de los concesionarios, cuatro puntos menos que en 2013.

Las propuestas de Ganvam para atajar el problema de los talleres ilegales pasan por la puesta en marcha de un Plan 360 de impulso a la posventa, orientado a conseguir "un redimensionamiento certero del sector", que conllevaría el cierre inevitable de estos centros 'pirata'.