El Ministerio de Industria sorprendió ayer al anunciar una nueva convocatoria del Plan de Competitividad para el Sector del Automóvil, que estará dotado este año con 220 millones de euros, cinco más que en 2011. Lo anunció el secretario general de Industria y PYME, Luis Valero (exdirector general de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones-Anfac), quien recordó que a esa partida (a la que podrán optar fabricantes y proveedores) se suman los 10 millones de euros ya comprometidos para incentivar la compra de los vehículos eléctricos.

Industria dedicará este año el 6% de su presupuesto a la industria del motor, que incrementa ligeramente su partida en un contexto de recortes generalizados en el Gobierno y en el propio Ministerio (del 24,11%). La continuidad de este plan de ayudas había quedado en entredicho tras la entrada del nuevo Gobierno debido a la necesidad de recortar partidas para ajustar el déficit público. Se trata de créditos "blandos" a los que tienen acceso las empresas del automóvil, con un plazo de devolución de 15 años (y una carencia de cinco años), que han permitido, en el caso de Galicia, sacar adelante los planes industriales de un buen número de proveedores y de la propia fábrica de PSA Peugeot Citroën. En su caso, el centro ha logrado financiación desde 2009 por un montante de 129 millones de euros.

Para conseguir estos créditos blandos, las compañías deben presentar al Ministerio sus planes de negocio, que tienen que cumplir con una serie de condiciones. El Gobierno hará después la repartición en función del valor de cada proyecto.

Vía | El Faro de Vigo