Jaume Roura, presidente de Faconauto, en la apertura del XXIII congreso de la asociación ha afirmado que estamos ante la recuperación del sector, "la gran noticia que estábamos esperando". Jaume Roura ha llamado a los concesionarios a impulsar esa recuperación que ya se nota en el crecimiento de las ventas en un 16% y la generación de" más de 900 empleos netos en 2013".
Jaume Roura ha continuado enmarcando las cifras que marcan la actualidad del sector: "los concesionarios facturan un 2,39% del PIB español en 2013, una cifra digna de consideración" al tiempo que advertía que "el mercado español sólo absorbe un 13% de la producción nacional, hay riesgo de deslocalización". En cualquier caso "Somos motor de recuperación y el Gobierno nos empieza a considerar".


Con sus palabras Jaume Roura ha pedido al gobierno que "mantenga el PIVE al menos durante todo 2014. Es muy importante". El PIVE ha generado una demanda adicional de 140.000 automóviles en el mercado nacional en el conjunto de sus cinco ediciones. Este plan, según Roura, ha servido para que los concesionarios españoles obtuvieran una facturación al cierre de 2013 de 24.461 millones de euros, lo que representa un incremento del 10% si se compara con los datos del año previo.
"En 2013 parecía utópico llegar a 800.000 unidades. Ahora apuntamos hacia las 840.000 en 2014... en 2015 - 2020 tenemos que llegar a 1,3M unidades. El que nos corresponde por PIB y renta".
Tras la intervención de Jaume Roura tomó la palabra el presidente de la CEOE, Joan Rosell, quien arrancó diciendo que en el sector de la automoción se empiezan a ver "caras más alegres". Su intervención continuó refiriéndose a la necesidad que la economía española tenía de hacer ajustes y a la tardanza en acometerlos lo que ha obligado a las empresas a enfrentarse a una legislación rígida y poco clara. En este contexto abogó por la puesta en marcha de una legislación más clara, "menos farragosa" y que tenga una mayor duración en el tiempo: "menos leyes, mejores, más simples, y que duren más tiempo".
Joan Rosell terminó su intervención defendiendo la necesidad de apostar por las actividades de Investigación y Desarrollo, así como de reforzar la formación en todos los ámbitos de la sociedad.