El sector de la reparación y mantenimiento de vehículos ha registrado una nueva caída de su actividad, cifrada en torno al 6,8%, durante los seis primeros meses de este año, según datos de la Federación Española de Empresarios Profesionales de Automoción, Conepa. La Junta Directiva de la entidad realizó su habitual balance trimestral y puso de manifiesto la preocupación del sector por el imparable deterioro de la demanda.

"Hemos de subrayar que las cifras aportadas toman como referencia el año 2012, el peor de la crisis para las empresas del sector", señala Víctor Rivera, secretario general de Conepa, quien aporta asimismo un nuevo dato preocupante: la caída del 3% en el empleo, con lo que la cifra de trabajadores en el sector se sitúa, por vez primera en muchos años, por debajo de las 150.000 personas.
La evolución mensual indica que marzo ha sido, de momento, el peor mes del año, y abril, el mejor y el único por encima de la media de los dos últimos años. En mayo y junio se ha producido un suave repunte si lo comparamos con los tres meses iniciales, pero la proximidad del verano y la tradicional afluencia de vehículos al taller en estos momentos dibuja en las tablas estadísticas una suave línea hacia arriba en lugar de la pronunciada curva de ejercicios anteriores a 2010.
Por especialidades, y poniendo de manifiesto en todo caso la fuerte reducción de los márgenes comerciales en todas ellas, la electromecánica está soportando mejor el momento económico, este año especialmente a partir de abril, con la excepción de los servicios de neumáticos, que siguen manifestando su preocupación por la atonía del mercado y por la creciente demanda de unidades usadas por parte de los usuarios. Los talleres de carrocería suman menos intervenciones debido al descenso de la siniestralidad y del número de pólizas de todo riesgo en el mercado, y acusan un fuerte retroceso en su rentabilidad por las presiones de las compañías de seguros para abaratar sus costes de reparación.
Conepa continúa advirtiendo de la incidencia de la economía sumergida en el sector a través tanto de talleres que no cumplen las obligaciones legales, como de trabajadores en paro o necesitados de reforzar sus ingresos que realizan operaciones de reparación y mantenimiento de vehículos en locales particulares o incluso en la calle. A pesar de las continuas quejas a las autoridades competentes y de la colaboración teórica que éstas prestan, la federación exige medidas más contundentes para acabar con la competencia desleal.
Conepa vuelve asimismo a subrayar su preocupación por el deterioro progresivo del parque automovilístico español y sus consecuencias en la seguridad vial.