El 'hágalo usted mismo' y la economía sumergida se abren paso con la crisis, y desde la Asociación Provincial de Talleres de Reparación de Vehículos y Afines se advierte que optar por ello, en un sector como el de la automoción, puede tener consecuencias nefastas para la seguridad vial, por un lado, y para la conservación del medio ambiente, por otro.

El presidente de la asociación, Antonio Atiénzar, alertó de los peligros de circular con vehículos cada más viejos, peor dotados desde el punto de vista de la seguridad y menos eficientes respecto al consumo de energía. Algunos de los propietarios de estos coches fían su reparación, además, a profesionales que actúan sin estar dados de alta y que no cumplen con los requisitos que la ley exige a los talleres legales para reciclar los residuos peligrosos derivados de la actividad, como los aceites usados. "Nuestras empresas están sujetas a una normativa medioambiental muy fuerte que la obliga a una trazabilidad, algo que los defraudadores no cumplen", recordó Atiénzar, que también preside la Asociación Regional de Empresarios de Talleres integrada en Cecam-Ceoe-Cepyme.

Recientemente, la entidad se ha reunido con el delegado del Gobierno, Jesús Labrador, para trasmitirle su preocupación y el "sentimiento de indefensión" del colectivo ante la "fuerte proliferación de talleres ilegales". Desde la Administración estatal se está actuando a través de la inspección de trabajo y, en el apartado medioambiental, con la intervención del Seprona cuando hay una denuncia.

"Hemos detectado que hay menos entrada de coches en los talleres siendo el parque automovilístico más antiguo", dijo Atiénzar, quien señaló que la situación económica está propiciando "despidos y expedientes de regulación de empleo" que abocan a los profesionales en paro a hacer trabajos 'en negro', una labor con la que hacen la competencia a los talleres con todo en regla que tratan de "sobrevivir".

En la cochera doméstica, en plena calle -donde según Atiénzar no es raro ver la labor en torno a capós levantados- o con una furgoneta y una caja de herramientas que sirve para los desplazamientos, los 'piratas' de la automoción siguen la senda del instrusismo que otro sectores, como el de la construcción, también vienen denunciado desde el inicio de la crisis. "Es la picaresca española", se lamentó Atiénzar, quien señaló que en el último año la asociación provincial a la que representa ha perdido un 12% de sus socios.