La productividad y competitividad de las fábricas europeas posicionan a la Unión Europea como uno de los principales polos de la industria automovilística global. Crédito y Caución prevé, en su último informe sectorial, un repunte en la fabricación y venta de automóviles en la eurozona al cierre de 2014.

 

El informe dedica un capítulo a la automoción española, donde las perspectivas de Crédito y Caución para este año son optimistas, con más producción y crecimiento de las exportaciones. Las insolvencias empresariales se han mantenido a un alto nivel desde 2008, pero los retrasos en los pagos del sector han disminuido en los últimos seis meses, y se espera que la tendencia se mantenga.

En 2014, tanto las matriculaciones como las exportaciones están creciendo vigorosamente. Más del 85% de los coches fabricados en España se destina a la exportación, principalmente a mercados de nuestro entorno, aunque en el último año el sector ha sido capaz de aumentar sus exportaciones fuera de la Unión Europea.

España sigue siendo el segundo fabricante más grande de Europa, por detrás de Alemania y por delante de Francia, y ocupa el número 12 a nivel mundial. El sector representa el 10% del PIB, más del 8% del empleo y contribuye al 11,2% de las exportaciones españolas.

Al igual que otras industrias españolas, el sector del automóvil se vio fuertemente afectado por el descenso generalizado del consumo interno y las dificultades de financiación. La demanda nacional pasó de 1,7 millones de vehículos en 2007 a menos de 0,8 millones en 2012. Sin embargo, en 2013 la producción nacional de automóviles creció por encima del 9%, casi un 12% en el segmento de turismos.

Las previsiones de mejora son también palpables en Reino Unido, donde se ha registrado una notable subida en la compra de automóviles que ha repercutido en una enorme inversión en las plantas de producción, motivada sobre todo, por la demanda de marcas de lujo.

En China, las ventas de automóviles están aumentando a un ritmo significativo, en un país donde la propiedad de automóviles es todavía relativamente baja, con menos de 100 coches por cada 1.000 personas. Crédito y Caución muestra, no obstante, alguna prevención respecto a la rentabilidad del sector, que se puede ver afectada por el aumento de la competencia.