Funcionarios de la Comisión Europea realizaron una serie de inspecciones por sorpresa en las sedes de fabricantes de sistemas de escape, ante las sospechas de que estas firmas han tomado medidas para restringir la competencia.

Como es habitual, el Ejecutivo comunitario no desveló el número o la identidad de las empresas investigadas ni los países en los que están basadas.

"La Comisión teme que las compañías en cuestión podrían haber violado las reglas antimonopolio de la UE que prohíben los cárteles, las prácticas comerciales restrictivas y el abuso de posición dominante", expuso en un comunicado.

Durante las redadas, los funcionarios de la Comisión Europea estuvieron acompañados por sus homólogos de las autoridades nacionales de competencia.

Este tipo de inspecciones son un paso preliminar en las investigaciones de prácticas contrarias a las normas de la UE sobre competencia. El hecho que se hagan no significa que las compañías sean culpables ni prejuzga los resultados de la investigación.