Desde 2010, Asetra ha venido realizando una intensa labor en la lucha contra la economía sumergida presentando ante la Administracion competente expedientes de presuntos focos de actividad irregular. “Siendo conscientes de la dificultad que entraña, especialmente cuando las actividades se realizan en garajes o fincas privados o en la calle, nuestra asociación traslada a las autoridades los casos de presunta irregularidad, una vez realizadas las comprobaciones que están a nuestro alcance”, afirman desde la asociación madrileña.

Según información facilitada por la Comunidad de Madrid a Asetra, en la Dirección General de Industria se han tramitado 84 expedientes de denuncia, la mayoría de ellos procedentes de la asociación. Una parte importante de los expedientes, casi 39 en los últimos tres años, se archiva al no encontrar la inspección pruebas fehacientes de actividad (puertas cerradas en diversas visitas); de ahí que Asetra insista tanto en presentar bien documentados los casos de denuncia, especialmente con fotos o vídeos que demuestren movimiento real en las instalaciones puestas en cuestión.

Un total de 34 han acabado con el cierre y sanción de la actividad ilegal y, en algunos casos, los talleres denunciados han podido demostrar que no eran ilegales. Aunque desde Asetra se realizan averiguaciones previas para evitar “esa desagradable situación”, la asociación afirma no poder controlar que otras personas, empresas o colectivos presenten ese tipo de denuncias, pero sí llama a la responsabilidad para evitar que empresas legales tengan que pasar por una situación “injusta y desagradable”.

“Aplaudimos que la Comunidad de Madrid nos haya permitido hacer públicos estos datos para mostrar al sector que las denuncias no caen en saco roto y que si se cierran talleres ilegales ”, señala Víctor Rivera, vicepresidente ejecutivo y secretario general de Asetra.

Por otra parte, y aunque las tramitadas ante la Comunidad de Madrid no hayan sido las únicas que ha gestionado la asociación (pues también se recurre a otras autoridades competentes, tras analizar cada caso), el representante de Asetra subraya el dato objetivo de número de denuncias presentadas en un ámbito territorial donde operan 6.000 empresas legales, si bien destaca la dificultad de poner coto a la parte de la actividad ilegal desarrollada por personas que la realizan en la calle o en lugares privados (garajes familiares, fincas particulares) en horarios no coincidentes con los habituales de los talleres.

El protocolo puesto en marcha en su día por Asetra para denunciar presuntos talleres ilegales se resume en los siguientes pasos:

  • Paso 1. El taller denunciante contacta con Asetra y proporciona todos los datos disponibles sobre el foco de actividad presuntamente ilegal. También se reciben denuncias de usuarios (a los que se pide siempre identificación para evitar falsas e interesadas acusaciones) e incluso de instituciones públicas, que optan por canalizarlas a través de Asetra.
  • Paso 2. La asociación investiga y visita el lugar denunciado. En este caso, estudia cada caso en profundidad. Si, tras las investigaciones realizadas, concluye el presunto estado de ilegalidad de la instalación, la entidad emprende el siguiente paso.
  • Paso 3. El presidente de Asetra, en nombre de la Asociación, pone en conocimiento de la Administración competente, que dependerá de la ubicación y las circunstancias en las que se desarrolle, la actividad presuntamente ilegal.
  • Paso 4: La Administración se desplaza a la instalación comunicada, realiza visita de inspección y actúa según proceda.