Durante los meses de octubre y noviembre, los titulares de vehículos domiciliados en la Comunidad de Madrid, la provincia de Barcelona y las ciudades de Granada, Valencia y Sevilla recibirán por correo ordinario una carta de la Dirección General de Tráfico junto con una etiqueta adhesiva de color verde o amarillo, que les permitirá conocer el potencial contaminante de su vehículo. La DGT enviará de 4,3 millones de distintivos ambientales de las categorías B y C a los titulares de vehículos con esta clasificación, aunque continuará en 2017 enviando distintivos ambientales al resto de provincias.

  • Categoría B: turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero del año 2000 y de diésel a partir de enero de 2006. Vehículos de más de ocho plazas y pesados, tanto de gasolina como diésel, matriculados a partir de 2005. Por tanto, los de gasolina deben cumplir la norma Euro 3 y en Diésel, la Euro 4 y 5.
  • Categoría C: turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero de 2006 y diésel a partir de 2014. Vehículos de más de ocho plazas y pesados, tanto de gasolina como diésel, matriculados a partir de 2014. Por tanto, los de gasolina deben cumplir la norma Euro 4, 5 y 6 y en Diésel, la Euro 6.

La clasificación de los vehículos se deriva del Plan nacional de calidad del aire y protección de la atmósfera 2013-2016 (Plan Aire), en el que se afirma que, tanto las partículas como el dióxido de nitrógeno, tienen en el tráfico rodado la principal fuente de emisión en las grandes ciudades y propone la clasificación de los vehículos en función de los niveles de contaminación que emiten.

La colocación del distintivo ambiental es voluntaria y se recomienda adherirla en la parte inferior derecha del parabrisas delantero para permitir su visibilidad. Las administraciones con competencias en movilidad y medio ambiente podrán acceder en tiempo real al registro de vehículos de la DGT y conocer la clasificación ambiental y el tipo de etiqueta que corresponde a cada vehículo.

Los titulares de los vehículos más antiguos y contaminantes no recibirán distintivo ambiental, aunque cada autoridad con competencias en fiscalidad del automóvil, movilidad y medio ambiente podrá decidir, en cada momento, qué incentivos ofrece a los vehículos más limpios.

El primer fruto del grupo de trabajo liderado por la DGT se materializó con la clasificación de los vehículos “cero emisiones” y el envío de las etiquetas azules a sus 10.000 titulares, en marzo de 2015. Posteriormente, en julio de 2016, se enviaron las etiquetas de los vehículos clasificados como ECO y este mes comienza la culminación del proceso enviando las etiquetas verdes y amarillas. Durante este trimestre, también se someterá a estudio la clasificación de las motocicletas.