A lo largo de seis meses, una veintena de profesionales de la industria del automóvil, representantes de ámbitos tan diferentes como la fabricación, venta y reparación de vehículos, el renting, los seguros o las nuevas formas de movilidad, han analizado en profundidad el “Plan A de Calidad del Aire del Ayuntamiento de Madrid”.

Las conclusiones de este análisis llevado a cabo por el Think Tank de Automoción del IE Business School, que coordinan Ricardo Conesa, director del Programa Avanzado en Dirección de Empresas del Automóvil de la escuela de negocios, y José Luis Criado, director académico del mismo, se acaban de presentar en una sesión plenaria abierta a la participación de todos los profesionales del sector, que contó también con la presencia de Ángeles Cristóbal, subdirectora general de sostenibilidad del Ayuntamiento de Madrid.

La principal de las conclusiones del análisis efectuado por el Think Tank es que el “Plan A” del Ayuntamiento de Madrid es un instrumento concebido para reducir la contaminación en la ciudad y no tanto para garantizar una movilidad suficiente de las personas. Desde ese punto de vista, el grupo de trabajo del IE Business School ha identificado cuatro ámbitos fundamentales para que una gran ciudad como Madrid pueda avanzar en una movilidad que sea al mismo tiempo sostenible y suficiente:

  1. La necesaria coordinación de las distintas Administraciones con competencias en la materia para definir objetivos y estrategias comunes.
  2. El importante papel de las tecnologías para maximizar la eficiencia de los diferentes factores de movilidad, desde las infraestructuras de recarga eléctrica, pasando por la medición real de la emisiones, circulación e impacto, hasta la optimización de los servicios de taxi y otros similares, la carga y descarga de mercancías o la red ciclista.
  3. El rol clave de las empresas a la hora de comprometerse con la movilidad de sus empleados y clientes como parte de su estrategia y propuesta de valor, junto al crucial de las empresas proveedoras de movilidad, colaboradores imprescindibles para el éxito de este proceso.
  4. La necesidad de medir con rigor el impacto de las medidas que se adopten y la consecución de los objetivos establecidos.

Los costes sociales y medioambientales de la movilidad actual son insostenibles. Algo hay que hacer. Los índices de contaminación en una ciudad como Madrid superan cada vez más a menudo los máximos recomendados por las autoridades sanitarias. Parece claro, además, que los atascos cotidianos en los accesos y en el centro de la ciudad forman parte de un modelo de movilidad ineficiente y claramente inviable en el largo plazo. Pero garantizar la movilidad, una movilidad suficiente, es imprescindible porque las personas necesitan desplazarse para acudir a sus trabajos, disfrutar de su tiempo de ocio o ir de compras”, comenta Ricardo Conesa.

Por su parte, José Luis Criado indica que “si algo queda claro después del análisis que del Plan A han realizado los profesionales que integran el Think Tank de Automoción de IE Business School es que se trata de un documento muy trabajado. Hay que señalarlo: el Ayuntamiento de Madrid ha hecho un esfuerzo muy notable por diagnosticar los efectos que sobre la contaminación tiene el actual modelo de movilidad en la capital. De ahí, que sus medidas para limitar las emisiones de los vehículos a motor estén muy documentadas. Sin embargo, hemos echado en falta dos cosas: propuestas alternativas al uso del vehículo privado para garantizar la movilidad suficiente de las personas y herramientas para medir la consecución de los objetivos, tanto de reducción de emisiones como de movilidad”.

Tras la presentación de las conclusiones del análisis del “Plan A”, representantes de tres empresas (ALD Automotive, BP y Uber) que han participado en los debates del Think Tank compartieron con el sector sus propuestas para ayudar a la consecución de los objetivos anticontaminación del Ayuntamiento de Madrid. El plenario de conclusiones terminó con una última propuesta lanzada por Ricardo Conesa y José Luis Criado para crear un “Grupo de Seguimiento” del “Plan A”, orientado a inspirar acciones concretas de empresas que contribuyan a complementarlo, difundirlo e implantarlo. Este “Grupo”, junto con IE Business School y empresas del sector, mediría y controlaría la evolución del Plan y haría sugerencias.