A lo largo de estas fechas, en las que el inicio de las vacaciones está cerca, es recomendable comprobar que los vehículos en los que se va a viajar se encuentran en condiciones óptimas de seguridad.

Conocer el estado del vehículo, mediante un informe imparcial, puede realizarse en los centros de ITV de España, siempre y cuando la inspección técnica periódica esté vigente. Uno de los servicios de las ITV, no demasiado conocido, son las inspecciones técnicas voluntarias.

 

Estas inspecciones consisten prácticamente en las mismas pruebas que se realizarían en una inspección técnica periódica, es decir, verificar más de 120 puntos del vehículo.

Tras la misma, el usuario recibe un informe de inspección, imparcial e independiente, en el que se destacarán aquellos elementos de su vehículo, tanto de seguridad activa como pasiva, que deben ser revisados por el taller de su elección en caso de que se detectasen deficiencias que así lo aconsejasen, o un informe sin ninguna mención de defectos, señal de que el usuario puede comenzar su viaje vacacional sabiendo que su vehículo se encuentra en condiciones idóneas para su seguridad.

La ITV también comprobará los niveles de emisiones gaseosas. El control de éstas, además de mejorar el medio ambiente, permite reducir consumos de combustible mediante combustiones óptimas.

Este servicio no solo es útil de cara a los desplazamientos que se puedan hacer durante las vacaciones, sino también es aconsejable en caso que el usuario detecte algún comportamiento anómalo en el funcionamiento de su vehículo o en el momento de adquirir un vehículo de segunda mano.

Respecto al coste de este servicio, similar al de una inspección técnica periódica, su precio varía en función de la Comunidad Autónoma en la que se realice la inspección técnica voluntaria, por lo que el usuario deberá contactar previamente con el Centro de ITV de su elección, en donde además se le informará sobre el procedimiento, la posibilidad de reservar cita, etc.