El papel del perito en la tasación, la libre elección del taller por parte del asegurado o el precio del seguro de Autos fueron algunos de los temas tratados en la segunda mesa redonda “Talleres y Seguros”, que se celebró en el marco de la Jornada CETRAAuto 2018, el pasado 16 de junio en Toledo. Temas controvertidos que facilitaron el debate entre los participantes por la “relación amor/odio” entre talleres y aseguradoras, según destacó César García González, doctor en Derecho y en seguros.

“¿Es el perito un espía?”, preguntaba el experto en siniestro de automóviles. “Más bien, las aseguradoras quieren tener un control de que el asegurado no esté defraudando, una herramienta para contener el gasto”. Sin embargo, no sólo recibe presiones el cliente, sino también el propio taller, afectado por una guerra de precios que, en opinión de los ponentes, va a continuar toda la vida.

En la mesa redonda, en la que no quisieron estar representadas las aseguradoras a pesar de la llamada de Cetraa, también se hizo referencia a las teleperitaciones -que no se ponen en cualquier taller, sino en el que más confían las aseguradoras-, así como a la reducción del número de siniestros sin que suban los costes en el taller de reparación. “Las compañías aseguradoras no han perdido dinero durante la crisis y, aun sin poder controlar el número de siniestros, sí pueden intervenir en su precio”, afirmaba, por su parte, Julián Oliver Raboso, CEO de la Asociación Europea de Actuarios. “Se trata de un control de costes caiga quien caiga”.

Moderada por José Enrique García Mérida, presidente del Colegio de Mediadores de Seguros de Toledo y de Castilla-La Mancha, en el debate se hizo hincapié en que la libre elección del taller supone un medio de presión por parte de las aseguradoras. La defensa es un poco difícil, según César García, ya que “las compañías cada vez hilan más fino e incluyen ciertas cláusulas que obligan al cliente a reparar en talleres 'de confianza' o asociados”.

Además, las aseguradoras “se cubren las espaldas en los contratos para que no haya ningún resquicio legal. Disminuyen las opciones del cliente si quiere pagar menos”, señalaba el Doctor en Derecho, para quien, sin embargo, es el propio cliente quien también tiene la última palabra en este sentido, que no debería aceptar esta imposición.