Marcas automovilísticas de importante presencia en España reconocen que las redes de talleres libres les han quitado una parte importante de clientela en la fase de posventa y demandan a los concesionarios oficiales su recuperación.

Ésa es una de las conclusiones de la mesa redonda celebrada en el Congreso Nacional de la patronal de concesionarios Faconauto, con la participación de los máximos responsables en España de Peugeot, Renault, Volkswagen, Seat, Volvo y Toyota.

Los dirigentes admitieron, de forma unánime, que este reto tiene que pasar por una política distinta de precios y por un compromiso muy serio de las marcas hacia el cliente durante todo el proceso temporal que dure la propiedad del vehículo, no limitarse sólo a dos o tres años.

José María Galofré, de Volvo, señaló que un 65% de los clientes se ha ido a los talleres independientes. En este sentido, la estrategia de la firma se basa en un programa de lealtad prioritario hacia los clientes de muchos años, y no solo a los nuevos.

Mientras, Rafael Prieto, de Peugeot, abogó por "aprender a saber atender al cliente en todo el proceso de posesión del coche", porque el automovilista español es el de mayor tendencia en Europa a conservar muchos años el mismo coche.

El director comercial de Renault-España, Ricardo Gondo, destacó la importancia creciente que adquiere el marcado posventa en las redes oficiales de concesionarios, por lo que defendió una oferta adaptada a varios tipos de clientela.

Francisco Pérez Botello, director general de Volkswagen, apuntó que los concesionarios necesitan recuperar ese mercado de coches de más de cinco años, todavía muy rentable, que se ha trasladado a los talleres libres, antes de exigir una planificación de costes muy intensa.

Su homólogo en Seat, Mikel Palomera, expuso en un tono autocrítico que a los talleres independientes se les ha dejado crecer desde las redes oficiales de concesionarios, más pendientes de la captación de clientes nuevos que de la conservación de los existentes. Recalcó entonces que, para revertir la situación, existe la ventaja de poseer los datos de la clientela, que hay que saber explotar.

Finalmente, Jacques Pieraerts, consejero delegado de Toyota España, sentenció que "lo importante no es que el cliente venga, sino que vuelva".

Los cálculos sobre el mercado automovilístico para 2014 se orientan a un rango entre las 780.000 y las 900.000 unidades, en función de la inclusión o no en la previsión de los vehículos comerciales.