La Asociación Provincial de Talleres de reparación de Automóviles de A Coruña (Aptcor) ha celebrado una jornada informativa para dar respuesta a las principales preocupaciones de sus asociados en materia laboral. En el acto, celebrado en la sede de la Confederación de Empresarios con el patrocinio de Abanca, participaron representantes de 32 empresas, que siguieron las explicaciones de la letrada Beatriz Regos, del despacho “Regos y Carballeda”.

El registro de jornada laboral fue el primero de los asuntos tratados, de obligado cumplimiento para todas las empresas y por todos los trabajadores por cuenta ajena. La abogada señaló que se trata de un trámite obligatorio que no admite negativa de los empleados que, de negarse a cumplirlo, podrían resultar sancionados.

En cuanto a la manera de llevar a cabo este deber, Beatriz Regos destacó que la inspección de Trabajo deja libertad de elección para hacerlo, pero indica claramente que debe ser por un método “no manipulable”, lo que, presumiblemente, será controlado de manera especial en las visitas de los inspectores a los centros de trabajo. La letrada validó las plantillas de control que Aptcor ha puesto a disposición de sus asociados.

Los planes de igualdad en las empresas también tuvieron su protagonismo durante la jornada. Regos señaló que todas las empresas están obligadas a cumplirlos, también las pequeñas, lo que implica tener al día y a disposición de los inspectores los documentos pertinentes que han de recoger los salarios de las diferentes personas que integran las plantillas. La empresa debe ser capaz de explicar, si existiera, la desigualdad en la contratación de hombres y mujeres, "que en el sector se justificaría en la parte técnica por la escasa oferta de personal laboral femenino", señala Aptcor.

Por último, se debatió el tema de la contratación de autónomos en el taller, una práctica legal y habitual, pero se recordó que la jurisprudencia, avalada incluso por el Tribunal Supremo, considera que, aunque se haya firmado un contrato civil por prestación de servicios, si en la práctica la relación entre la empresa y el autónomo es laboral, ésta prevalece. Los requisitos de dependencia y ajenidad se consideran esenciales a la hora de determinar si el profesional contratado como autónomo lo es en realidad o se trata de un “falso autónomo”.