Los vehículos deportivos son los que presumen de homologar un consumo que, en circunstancias reales, puede ser rebajado, como se ha comprobado en el Centro Técnico que posee la revista 'Autopista' y cuyo estudio se lo adjuntamos de un modo íntegro.

 

En este sentido, el Toyota GT86 es el coche que mejor concilia su consumo homologado con el real, con un resultado final un 10,5% mejor en uso real que en los tests de homologación.

Justo detrás se sitúa el atractivo roadster Mazda MX-5, que anuncia 6 litros de consumo medio homologado mientras que el Centro Técnico certifica 5,6 l/100 km (-7%).

Completa este particular podio el Hyundai i30 1.6 TGDi con un desfase del 4,8 por ciento si cruzamos los 7,3 litros de consumo anunciado por la marca frente a los 7 l/100 km que obtiene en el Centro Técnico.